El gobierno irlandés negó presiones de la UE para aceptar ayuda, como trascendió extra oficialmente. Atenas se someterá hoy a un monitoreo de sus cuentas públicas
Irlanda insistió ayer con que no necesitaba ni estaba discutiendo un rescate financiero de la Unión Europea y negó reportes de que el bloque la esté presionando para aceptar fondos de emergencia, mientras crece la preocupación de Alemania, Francia y España de que, de no atajar la crisis de la deuda irlandesa rápidamente, los mercados sigan atacando a los países “periféricos” de la eurozona.
Fuentes de la UE dijeron durante los últimos dos días que había negociaciones encaminadas sobre una posible ayuda a fin de evitar un escenario similar al visto en Grecia y agregaron que el rescate era “inminente” porque Irlanda no resistiría sin asistencia. Incluso dijeron que el rango de ayuda en discusión era de entre u$s 63.000 millones y u$s 123.000 millones, dependiendo de si Irlanda requería de ayuda para su sector bancario, y que podría provenir de un mecanismo inicial de rescate de la UE o de los 440.000 millones de euros del fondo de Facilidad para la Estabilidad Financiera Europea (EFSF por su sigla en inglés) establecido después que Grecia se vio forzada a recibir ayuda en mayo.
Pero Dublín desmintió los trascendidos. El ministro irlandés de Comercio, Batt O’Keeffe, dijo a la emisora nacional RTE que Irlanda no era como Grecia, que tenía fondos hasta mediados del 2011 y que no discutía ningún rescate con la UE.
“No, no ha surgido. Tenemos plena confianza de que seremos capaces de manejar esta economía”, afirmó. “Ha sido una soberanía ganada muy duramente por este país y este gobierno no va a ceder esa soberanía a nadie”, agregó. Luego señaló que el Fondo Monetario Internacional (FMI) había declarado que cree que Irlanda podría manejar sola sus cuentas públicas.
Aunque la desconfianza se cierne ahora sobre Irlanda y Portugal (ver aparte), los mercados están también atentos a Grecia, que hoy someterá sus cuentas públicas a una auditoría del FMI y la Comisión Europea, a fin de decidir si aprueban un desembolso de 9.000 millones de euros previsto para noviembre. Atenas ya recibió dos tramos de ayuda, de 20.000 y 9.000 millones de euros
El primer ministro griego, el socialista Yorgos Papandréu, se apuntó ayer el triunfo de su partido, el PASOK, en los comicios regionales y locales, como un respaldo para continuar con las severas medidas de ajuste, a pesar de una fuerte abstención.
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