Los que conocen el manejo de la institución no descartan que se trate de un modus operandi que involucre a varios policías.
La confirmación de la inexistencia de una denuncia reflotó el tema, que en realidad tuvo su origen en octubre o noviembre del año pasado.
De acuerdo con lo que fuentes del propio IPESA confirmaron a El Diario, los 100 litros de gasoil habrían “desaparecido” del puesto de control que está en el organismo.
Ese lugar está a cargo de efectivos policiales.
Según se supo, cuando un chofer fue a buscar gasoil a ese lugar, como es habitual, se topó con la novedad de que los 100 litros de gasoil que tenía que haber no estaban. Un policía fue el encargado de decirle, de mala manera, que no insistiera. Incluso, según algunos comentarios, habría sugerido la posibilidad de darle un dinero para que comprara el combustible que en ese momento le era imprescindible.
La situación habría derivado en un informe por escrito a la Coordinación Administrativa, pero el organismo habría limitado su actuación al envío de una nota a la Unidad Regional I, pero sin formular la denuncia penal correspondiente ante la posibilidad de que existiera un robo u otro delito.
Las sospechas, de manera informal, recayeron sobre un sargento, que se desempeñaría en la Seccional Séptima, pero los que conocen el manejo de la institución no descartan que se trate de un modus operandi que involucre a otros protagonistas.
Incluso señalan otros antecedentes por falta de combustible, que también quedaron en la nada, o en los comentarios en voz baja de quienes conocen la situación.
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