Ian Lafarge tiene 11 años, padece síndrome de Down y autismo. No habla, usa pañales, se autoagrede cuando algo no le gusta (es la manera que tiene de hacer ver que algo no esta bien) y necesita la asistencia constante de un profesional para realizar actividades. Una de ellas ir a la escuela. Ian va a la Escuela Nº 35, pero desde el 5 de mayo no lo puede hacer, porque la obra social del Estado provincial, IOMA, no le autorizó el acompañante terapéutico y retrazó los pagos del año anterior.
“Siempre tuvimos problemas con IOMA”, le contó a La Verdad Mariana Sánchez, madre de Ian, “pero antes de buscar la ayuda de una abogada, fuimos por todos los medios convencionales a buscar el pago del acompañante terapéutico, de los últimos meses del 2015 y de la autorización para este año”, ya que los profesionales se renuevan anualmente.
Durante los últimos días del año pasado, como hacen todos los años, la familia Lafarge presentó todos los papeles a la obra social estatal. Pero la autorización nunca llegó desde la sede central de IOMA en La Plata. “Más de dos meses no tardaban antes, cuando debía empezar las clases ya estaba todo resulto, junto con los meses de verano donde Ian va a la pileta”.
Pero esta demoro injustificada hizo que el nene pierda al profesional que lo acompaño durante cuatro año, con el que ya estaba habituado a trabajar y con el que había creado un vinculo. El gran problema del nene es que debe crear un vinculo y eso lleva tiempo.
“Estuvimos dos años para que nos mire a los ojos”, contó Alberto Lafarge, el padre del menor, para retratar lo difícil que es crear nuevas confianzas para el nene. Ahora los cuatro años de trabajo con su acompañante se perdieron.
El peregrinar por las oficinas locales de IOMA, en el medio se dio el escándalo judicial del ex director y la asunción en su lugar de Marcelo Pastormerlo, se hizo insostenible, por lo que decidieron contratar una abogada para iniciar acciones legales, tendientes a conseguir que Ian pueda seguir yendo a la escuela.
“Pastormelo me dijo que lo iba a solucionar”, relató Alberto, “esto fue los primeros días de abril, le mande todos los expedientes y los números de tramites. A los tres o cuatro días me llama desde La Plata y me pasa con alguien que estaba al tanto del tema, porque él no sabía. Le explique otra vez a esta mujer y me dijo ya me ocupo, no tuvimos más respuestas hasta que presentamos las acciones legales”.
Un amparo que IOMA no cumple. El primer paso fue enviar una carta documento a IOMA, a los dos días llegaron los pagos de noviembre y diciembre del 2015. Pero lo que seguía sin aparecer era la autorización para este año, con lo que el nene seguía sin en acompañante que tanto necesita.
El 20 de mayo se realizó la audiencia entre la familia Lafarge y la obra social en el juzgado del doctor Jorge Cóppola. “Increíblemente ese día la autorización apareció”, dijo Mariana.
La abogada de la familia, Noemí Chiappero, relató que se inició un amparo. “No llegamos a un acuerdo, porque lo que necesitamos con urgencia es el acompañante para el nene que debía volver a la escuela (el día de la audiencia hacía 15 días que no lo hacía), y ellos necesitaba más tiempo para terminar de cerrar los tramites”.
Los tiempos de la burocracia son distintos a los de las urgencias cotidianas, y eso lo entendió el juez Cóppola que ese mismo día le dio 48 horas a la obra social para cumplir y el nene pueda volver a sus actividades diarias.
“Ellos dos dijeron que necesitaban 20 días o un mes, algo que no es verdad, porque ya pasó un tiempo mucho mayor y seguimos sin respuestas”, relató la madre del menor.
La abogada dijo que IOMA no cumplió con el plazo, “el nene necesita de su rutina por el tipo de patología que tiene. Cuando llega el mediodía le lleva a su mamá el guardapolvo y la mochila porque quiere ir a la escuela”.
Ian cuando está a disgusto se autolesiona, “se muerde la mano, y no es fácil manejar la situación”.
Alberto relató, para que se entienda la situación, algo que le pasó a Ian cuando cambio de acompañante: “se había hecho caca, y no quería que lo cambiaran porque le daba vergüenza. Hasta que no creo un vinculo no lo hizo”, por eso este momento vuelve a ser muy difícil para el nene, porque perdió a su acompañante de hace cuatro años.
Después de incumplimiento el juez le dio 24 horas para cumplir, bajo el apercibimiento de aplicar astreites (multas) y de probablemente iniciar una causa penal por desobediencia al titular de IOMA.
“Volvimos a manifestar que no se había cumplido nuevamente, no para que se aplique el astreite, sino para que el nene vaya a la escuela. Lo que hizo IOMA fue apelar la aplicación de astrites, esa fue la única respuesta de la obra social”, relató la abogada.
Ahora el proceso está en la Cámara Contenciosa Administrativa de San Nicolás, “la semana que viene tendría que haber una resolución. Pero no es lo importante, porque siguen sin resolver el problema de fondo, siento que se cagan en mí hijo”, dijo Mariana.
La semana pasada la abogada de IOMA hizo un llamado al acompañante del menor, quería que le llevara, nuevamente las boletas para “empezar a cobrar”, pero lo que en realidad querían era que empiece a trabajar, sin cobrar, con promesas de soluciones futuras.
“Para ellos que mí hijo no vaya a la escuela no es nada, lo que les importó fue la multa. Este mes que perdió de escuela para ellos no existe, no le pasó nada. Nos costó dos años para que interactué con nosotros, una semana de escuela sin ir es terrible, porque va tener que hacer una interacción nueva. No entendemos la intención de dañarlo así, alguien se tiene que hacer cargo. Lo único que queremos es que alguien desde atrás de un escritorio no de una mano. Quien está en ese escritorio IOMA, pero una mano no para que no den plata, sino para que nos den el apoyo que necesitamos para que nuestro hijo sea feliz”, esgrimió Alberto.
Por el momento IOMA sigue sin cumplir con la medida impuesta por el juez Cóppola, y acumula, más allá de la apelación, una multa de 3 mil pesos diarios. La burocracia no solo juega con el dinero de los contribuyentes, sino que también, y más grave aún, con los derechos de las personas.
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