El local bailable, situado en una zona residencial extraurbana, abrió sin habilitación municipal, fue clausurado y violó la medida. Ocurrió el sábado a la madrugada.
Un boliche bailable abrió sus puertas sin habilitación municipal en la ciudad de Saladillo y la Secretaría de Gobierno, a pesar de las reiteradas advertencias que había realizado en la semana, tuvo que clausurarlo. Pero eso no es todo. Los dueños del comercio violaron la clausura y no hicieron caso a las órdenes dispuestas por las autoridades.
Todo sucedió en la madrugada del 1 de enero, en una propiedad privada situada en calle Yrigoyen y Arrospide, en la periferia de la planta urbana. Allí, días antes, se anunció en forma pública la apertura de "Qiú", disco bailable que carecía de la habilitación correspondiente.
A eso de las 2 de la madrugada del sábado, efectivos policiales e inspectores municipales se presentaron en el lugar –que ya casi desbordaba de gente– y le colocaron la faja de clausura. Sin embargo, los dueños la violentaron para que el público continuara ingresando.
La presencia de funcionarios allegados al Municipio y al Concejo Deliberante –grave por cierto– generó honda preocupación y la inmediata reacción del secretario de Gobierno, Vladimir Wuiovich, quien ayer ofreció una conferencia de prensa para denunciar lo ocurrido. También señaló que la causa está en manos del Juzgado de Faltas para que resuelva al respecto. "Iremos hasta las últimas consecuencias", advirtió el funcionario, quien ayer puso su renuncia a disposición del intendente Carlos Gorosito (ver aparte)
"Argumentaban que era una fiesta privada"
Wuiovich no ocultó su molestia y desa-grado por lo sucedido: "No fue la mejor manera de comenzar el año. Ha sido uno de los peores de mi vida. El boliche abrió y fue clausurado porque no tenía habilitación municipal. Ni siquiera había iniciado los trámites".
"Un asesor legal del señor (Hugo) Genasini (propietario del boliche) no dejó entrar a los inspectores ni a la policía, argumentando que eso era una fiesta privada y que sólo podían entrar los invitados. Y puso como ejemplo que ‘si ustedes se meten en mi casa y yo estoy en mi habitación con mi señora, no pueden entrar’."
Wuiovich señaló que la fiesta había sido promocionada en la semana, incluso por algunos medios de difusión. "En la red social Facebook estaban las invitaciones hechas. Además, sabemos cobraron entradas. Por lo tanto, dejó de ser una fiesta privada", dijo.
Le cerraron la puerta al Jefe de Policía
El Secretario de Gobierno contó que sabía que el boliche iba a abrir ese día, pero "no podía clausurarlo" en forma anticipada. "No puedo prejuzgar. ¿Y si no abría?", dijo. El día de la apertura, Wuiovich habló telefónicamente con el dueño para advertirle, pero fue en vano.
"Hicimos la clausura en la puerta de acceso, y fue violada. Abrieron puertas alternativas. No dejaron entrar ni siquiera al señor (Rubén) Garavaglia (jefe de la Policía Distrital). Tuvo que entrar de ‘prepo’. Los inspectores no pudieron pasar", contó el funcionario.
La clausura "se hizo de todas formas" y está a disposición de la jueza de Faltas, María Magdalena Curto. Hay un informe de la policía con todo lo que sucedió. La violación de la faja, la apertura de una puerta paralela… "El boliche abrió y no se pudo evitar."
"El lugar no se podrá habilitar nunca"
Wuiovich manifestó que "la causa está en manos del Juzgado de Faltas" y aseguró que legalmente se hizo "todo lo que había que hacer".
"Debo aclarar que ese lugar no está habilitado, ni se podrá habilitar nunca como boliche bailable, pub… Mientras yo esté al frente de la Secretaría de Gobierno, no habilitaré ese lugar y nadie debería hacerlo porque está ubicado en una zona denominada residencial extraurbana… Lo abrió de ‘prepo’, sabiendo lo que iba a pasar. En una llamada telefónica (el dueño) argumentó que se había sentido desbordado, cuando sabía que eso iba a suceder", agregó.
"De manera verbal, una persona fue a hablar con la arquitecta Mariana Rolando (directora de Planeamiento) y le dijo que en ese lugar no se podía habilitar un local de esas características porque es zona residencial extraurbana. Por lo tanto, nunca se podrá habilitar un boliche bailable. Con esto, le llevo tranquilidad a los vecinos."
Pudo suceder una fatalidad
Wuiovich indicó que en el lugar "no pasó nada" porque "Dios estuvo de su lado". "Mucha cantidad de gente circuló por un camino de tierra angosto, donde solo un auto podía pasar. Si venía otro de frente, se tenía que tirar a la banquina. Había gente caminando y era impresionante cómo volaba tierra. Directamente no se veía. Aparte, dentro del lugar, se vendían bebidas alcohólicas."
"Es una actitud irresponsable y vergonzosa la del señor Genasini. Se tendrá que hacer cargo y dar las explicaciones que deba dar. Espero que el Juzgado actúe en consecuencia y caiga encima con todo lo que tenga que caer. Esto no debe quedar impune. He dialogado con la Jueza de Faltas y le he pedido que llegue al fondo, buscando todos los mecanismos para que quienes cometieron esta barbaridad paguen las consecuencias", sentenció Wuiovich.


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