Los tribunales federales de Santa Fe y Entre Ríos investigan las relaciones que tiene en nuestra región Elbio “El Gordo” Caudana. El vínculo con santafesinos y con un coche de alta gama que tiene como titular a un funcionario del ministerio de Desarrollo.
“El Diario” de Paraná informó el miércoles pasado que el narco Elbio Gonzalo Caudana de 35 años, condenado dos veces por vender drogas (en 2003 y en 2010) intentó pasar el Túnel Subfluvial con en un Citröen C4 y $ 285.000 que llevaba en un bolso. El diario paranaense informó que el automóvil estaba a nombre de Bergallo, aunque las autoridades judiciales federales prefirieron no confirmarlo a este sitio. Pero el mismo diario señala que fuentes policiales admitieron que el abogado esperancino viajó el miércoles pasado a Paraná para recuperar el auto, sin dar mayores detalles de por qué lo manejaba el considerado zar de la cocaína en la capital entrerriana. “Lo desmiento plenamente, no viajé a Paraná el miércoles de la semana pasada, no tengo nada que ver con Caudana, no lo conozco”, señaló en diálogo con Notife el abogado Bergallo.
Caudana, detenido en el oeste de la ciudad de Santa Fe a mediados de 2009, fue alojado en la cárcel de varones paranaense y allí esperó el juicio que lo condenó en 2010. La ley vigente le permitió pedir el beneficio de las salidas laborales, solicitud que le fue concedida por su “ejemplar conducta” de acuerdo a los informes del Servicio Penitenciario a los que pudo acceder este portal. El preso podía salir de lunes a viernes de 9 a 19 para trabajar en la despensa de un familiar, aunque “El Gordo” Caudana se dedicaba a negocios más audaces y beneficiosos. Sus hermanos están condenados también por el tráfico de drogas en Paraná, donde informes de inteligencia de la Sección Toxicología de Entre Ríos aseguran que colocaba en el mercado 15 kilos de cocaína por semana.
El día de los enamorados Caudana quedó a mitad de camino y, como no podía salir de la provincia porque no está autorizado, el Fiscal Federal ante el TOF José Ignacio Candioti, pidió que se le revoque el beneficio, pero los jueces del Tribunal Oral sólo lo suspendieron. Candioti fue por más e incorporó otro elemento en contra de Caudana: un carnet de conductor trucho que exhibió ante la policía vial que alertada por los pesquisas de Toxicología esperaban que “El Gordo” pase por el túnel.
Otra sorpresa
Dos días después de este episodio, el mismo auto, un Citroën C4 dominio HFJ 036, fue secuestrado y puesto a disposición de la justicia federal santafesina. El coche de alta gama color negro fue interceptado por policias santafesinos en la esquina de Florencio Sánchez y Europa. En el mismo se secuestró 1 kilo y 349 gramos de cocaína y un revolver calibre 32. También quedó detenido un hombre de 35 años, oriundo de Santa Fe que, se supone, llevaba la droga hasta una casa del barrio Las Flores I.
El Diario de Paraná señala que “el detenido tenía entre sus pertenencias un boleto de compra venta del auto en cuestión, que había firmado con un tal Diego Gamboa, a quien vinculan con el ‘Gordo’ Caudana. Bergallo, como titular del vehículo, deberá explicar qué hacía su automóvil, primero con mucho dinero en poder de un preso por narcotráfico, y dos días después en manos de otro sujeto con cocaína”. Frente a esta hipótesis del diario paranaense, el abogado Bergallo decidió despachar cartas documento a los medios que lo vincularon al hecho por aparecer como titular del coche. De hecho es así, pero él explica: “yo entregué el Citröen C4 en octubre del año pasado a una concesionaria santafesina como parte de pago de una camioneta 0Km que adquirí. Al auto lo había comprado en Paraná en febrero del año pasado – señaló-. No sé por qué la concesionaria no hizo la transferencia del vehículo. De hecho, cuando pedí explicaciones me dijeron que cedieron el auto a una subagencia que debía ocuparse del trámite de cambio de titularidad (…) toda esta situación está afectando mi honor ya que no tengo nada que ver con este caso, no soy abogado especialista en defender narcos como se dijo, no tengo matricula federal (para litigar), me dedico al derecho administrativo y soy Subdirector de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Desarrollo Social, cargo que gané por concurso”. Bergallo ingresó al Estado en 1994, entonces a la Secretaria de Estado de Promoción Comunitaria, durante la gestión del sanjustino Ricardo Ollivera. “Voy a poner a disposición del tribunal federal santafesino y entrerriano toda la documentación que acredite que no tengo nada que ver con lo que se me asocia”, concluyo el abogado al que se lo asoció a una banda regional dedicada a la venta de estupefacientes.
En tanto, Caudana siempre fue considerado un peso pesado por los policías entrerrianos. Su grupo íntimo siempre se dedicó a la venta de drogas. Su mujer María laura Spoturno, tiene dos condenas por ése delito, su hermanó José cayó preso en 2011 en la calle, cuando intentaba mover en la zona norte de Paraná un kilo de cocaína. Su tía, Elda Balla y su primo Kevin Gómez fueron detenidos en julio de 2012, luego de allanar un domicilio en el que además de drogas encontraron 400 municiones de distintos calibres.
El “Gordo” Caudana es sobrino del ex director de Trabajo de Entre Ríos, Oscar Balla y del ex oficial de Policía de Entre Ríos, Carlos Balla, condenado por el secuestro y asesinato del escribano Rubén Calero, a principios de la década del 90 y que fuera investigado por la actual ministra de la Corte entrerriana Susana Medina de Rizzo, entonces jueza de instrucción paranaense, quien durante la pesquisa recibió cientos de amenazas.
Bergallo y su hermano
Julio Bergallo forma parte de un espacio del PJ en Esperanza denominado “Peronismo del Bicentenario” y es un referente local del justicialismo, al punto que varias veces fue candidato a ocupar distintos cargos en esa ciudad agrícola. Los voceros del gobierno santafesino salieron a aclarar que “es un personal de planta, no político”. Al abogado también suele vérselo por los tribunales santafesinos litigando. Su hermano, Juan Manuel Bergallo, fue condenado a finales de octubre del año pasado por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe a la pena de seis años y medio de prisión por suministrar precursores químicos a dos bolivianos, llamados Eligio Weimar Saldaña Castillo y a Nene Willams Márquez, que montaron una cocina de cocaína en Tostado que fue desbaratada por la policía antidrogas de Santa Fe el 20 de octubre de 2010.
Desde un pequeño local, llamado B + B (ubicado a escasos pasos de la terminal de ómnibus de Santa Fe) Juan Manuel Bergallo triangulaba los precursores con importantes firmas químicas (en algunos casos) que llegaban a manos de los bolivianos en la cabecera del departamento 9 de Julio. Bergallo operaba sin la autorización de la Sedronar y tenía entre sus contactos en la agenda diaria los teléfonos con distintos tipos de contactos, incluso de un secretario penal de la justicia santafesina.
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