La víctima fue identificada como Angel Rubén Niviero, de 60 años. Residía en una precaria casilla establecida en la Parcela 310 de la Reserva Aborigen. Junto al occiso había dos perros muertos que presentaban heridas de bala en la cabeza. El indicio hace sospechar a los investigadores que podría tratarse de un asesinato y que el incendio fue para tratar de ocultar el hecho. Citan a un puestero como testigo.
Allí, el responsable del lugar, Pablo Alberto Otey, llegó pasado el mediodía de ayer y se encontró con la casilla incendiada y el cuerpo calcinado de Angel Rubén Niviero de 60 años que junto a los cuerpos de los dos perros daban la impresión de haber muerto producto de un incendio accidental.
Niviero estaba alojado allí ya que era un exempleado del lugar y aparentemente no tenía a donde dormir y Otey le habría facilitado dicha casilla para quedarse por un tiempo.
Así, y ya con el conocimiento de la fuerza policial, los efectivos se trasladaron hacia la zona y encontraron este cuadro macabro, pero al revisar a los dos canes, notaron que ambos perros presentaban un balazo de arma de fuego cada uno en la cabeza.
Esto dio un giro inesperado en la investigación ya que ahora se investiga si en realidad no se trató de un homicidio seguido de un incendio, que podrían haberlo cometido para tapar el otro delito, lo que legalmente se conoce como "Criminis Causa".
Citan a un testigo
Lo cierto es que la policía encontró en la zona a un puestero que trabaja en el lugar, y lo identificaron como Raúl Alberto Garibaldi, quien fue citado para declarar por si vio o escuchó algo en torno a este siniestro.
En tanto el cuerpo de Niviero estaría siendo trasladado hoy a Río Grande para que el médico forense lo revise ya que según comentaron los investigadores, está tan carbonizado que es imposible siquiera rescatar una muestra de ADN para una futura investigación.
Por el momento la causa fue caratulada como "Incendio seguido de muerte" y "Averiguación de causa de muerte", lo que con el correr de las horas deberán dirimir desde el Juzgado de Feria a cargo de la doctora Cecilia Incardona.
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