Ya investigan presunto caso de mala praxis en el hospital de niños

Así lo confirmó el ministro de Salud, Juan Luna, respecto de los hechos relacionados con el caso de Alejandra Agüero de Capurso, quien murió tras dar a luz una beba en dicho centro por supuestas irregularidades en el protocolo de atención que merecía las características del embarazo de riesgo que cursaba la occisa.
El ministro de Salud, Juan Luna, aseguró que investigará de qué manera se produjeron los hechos relacionados con el caso de Alejandra Agüero de Capurso, a quien se le hizo una cesárea en el Hospital de la Madre y el Niño, por la que dio a luz a una niña. Por una descompensación, la mujer fue trasladada de urgencia al Vera Barros donde pese al esfuerzo de los médicos, finalmente falleció.

Alejandra Agüero de Capurso de 34 años, era atendida por el tocoginecólogo, Harold Somerville quien le habría diagnosticado un embarazo de alto riesgo por placenta previa. Como consecuencia de su avanzado estado de gravidez -8 meses- y para preservar la salud de la beba que la mujer llevaba en su vientre, es que el médico le habría sugerido programar una cesárea en el Hospital Dr. Enrique Vera Barros, que cuenta con la Unidad de Terapia Intensiva equipada con todo lo necesario para hacer frente a cualquier complicación que pudiese derivarse de esta operación de alto riesgo, por lo que se la internó en ese nosocomio.

Allí se decidió que sea trasladada al Hospital de la Madre y el Niño porque el Vera Barros, luego del traslado de servicios, no posee el área de Neonatología, de vital importancia para controlar a un recién nacido. Una vez ingresada en el Hospital de la Madre y el Niño, se hizo cargo el jefe de Obstetricia, Aldo Torres, quien le practicó a Agüero una cesárea que se vio complicada por un sangrado intenso. Pese a esto, la criatura nació sana.

Luego de ser estabilizada, la paciente fue trasladada nuevamente al Hospital Vera Barros, donde fue internada en Urgencias y donde falleció finalmente, pese al denodado esfuerzo de los facultativos.

Ante esta delicada situación, el ministro de Salud, Juan Luna, se hizo presente en el lugar para acompañar a la familia Capurso, integrada por el marido de la occisa, Ariel, y sus seis hijos. En diálogo con la prensa, el funcionario dijo que “estoy verdaderamente dolido. Sé que en este momento no hay mucho más para decir porque perdieron a un familiar, algo irreparable y que nada compensará eso”.

Luna indicó que “el Hospital de la Madre y el Niño cuenta con dos camas preparadas para Terapia y con médicos especialistas, que están en condiciones de que ante una emergencia puedan estabilizar al paciente y trasladarlo al Hospital Vera Barros, siguiendo un procedimiento interno”.

Mencionó que todavía no puede hablarse de que este procedimiento haya fallado o cuáles fueron los motivos que ocasionaron la muerte de Agüero, aunque fue categórico al afirmar que “ante esto, la primera medida que se adoptó fue pedir un informe para conocer justamente si se aplicaron los procedimientos y tener estos datos en el corto plazo porque es un tema muy delicado”.

Asimismo sostuvo que “continuamos trabajando para que ambos hospitales presten sus servicios y así garantizar la mejor atención sanitaria para todos los riojanos, por lo que investigaremos qué pasó en este caso y tomar luego las medidas que correspondan”.

En ese sentido, el director del Hospital de la Madre y el Niño, Julio Escrivá, dijo que “se está investigando y el lunes a primera hora emitiremos un comunicado de prensa con los detalles del caso. Por ahora, están trabajando los abogados en cada uno de los aspectos legales”. Por último, comentó que estas acciones se realizan coordinadamente con el director del Hospital Vera Barros, Camilo Argañaraz.

En tanto que Ariel Capurso, esposo de Alejandra Agüero, manifestó en distintos medios de comunicación estar “seguro que hubo mala praxis”, luego de responsabilizar al jefe de Obstetricia, Aldo Torres, porque dio la orden de operar a la mujer pese a no contar con terapia intensiva en el Hospital de la Madre y el Niño.

Comentá la nota