Investigan a un magistrado de Aimogasta por maltrato laboral

El Tribunal Superior de Justicia dio curso a una denuncia por presunta “violencia moral y psicológica”, formulada en contra del juez de Cámara, José Manuel Martin.

Este jueves se inició la toma de testimoniales y se espera el comparendo de unos 30 empleados del Juzgado, con sede en la ciudad de Aimogasta.

Mediante la acordada N° 208, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) dispuso, a fines de noviembre de 2012, la instrucción de un sumario administrativo, a los fines de esclarecer distintos hechos de violencia laboral y “la atribución de las responsabilidades que pudieren corresponder al señor juez de la Cámara en lo Civil, Comercial, de Minas, Criminal y Correccional de la Cuarta Circunscripción Judicial, Dr. José Manuel Martin”. En la misma resolución, –a la que tuvo acceso el diario local El Independiente–, el máximo órgano judicial de la provincia, designó como instructor sumariante al juez Roberto Alfredo Pagotto, vocal de la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de Capital, quien tomaría hoy las primeras testimoniales.

Según reseña el mismo documento, la denuncia que determinó el sumario administrativo contra el juez Martin, fue formalizada por el secretario “A”, de la Cámara de Aimogasta, Luis Alberto Casas, quien acusó al magistrado de “violencia moral y psicológica en el trabajo”. La presentación, formulada el 1 de julio de 2012 y ampliada el 31 de agosto del mismo año, fue tramitada en el expediente N° 43.906.

De acuerdo con la denuncia de Casas, el maltrato prodigado por Martin ha sido su único obstáculo desde que se incorporó a la Cámara. Y señala que el juez, “de forma sistemática y recurrente, ejerce desde hace años una conducta abusiva, capaz de degradar en todo momento el clima laboral, con la finalidad de perturbar y destruir las redes de comunicación entre el presentante, con sus pares, superiores y empleados a su cargo, de destruir su reputación, perturbar y malograr el ejercicio de sus labores, con un firme objetivo, lograr finalmente, que el presentante abandone su puesto de trabajo”.

Más adelante, Casas detalla que “el maltrato consistía y consiste, en críticas despreciativas y humillantes hacia su persona, frente a otros funcionarios, magistrados y abogados, palabras irónicas referidas a su trabajo, a su capacidad, insultos, todos generalmente en voz alta o gritos y prácticamente pública”.

Además, el denunciante afirma que la situación se agravó aún más, cuando contrajo matrimonio con una abogada, con quien Martin se inhibió por “enemistad pública y manifiesta”.

Más adelante, el denunciante relata algunos hechos puntuales que lo tuvieron como víctima, dando ejemplos de la violencia moral y psicológica a que, según afirma, fue sometido.

Por si esto fuera poco, el maltrato laboral sufrido, tuvo consecuencias en la salud de Casas, a quien le diagnosticaron depresión por estrés agudo. Años antes, ya había sido operado por un tumor en la glándula hipoficiaria.

Anteriormente, en septiembre de 2005, empleados y funcionarios de la Cámara, habían realizado una presentación contra el magistrado, “que ponía de manifiesto el maltrato que les propiciaba, como insultos descomedidos, palabras irónicas, agraviantes, gestos y gritos, concomitante con ello, sus permanentes e infundadas amenazas de imponer medidas disciplinarias”, recordó Casas en su denuncia. Sin embargo, aquella vez, la presentación no prosperó, según dijeron a este medio, fuentes vinculadas con el caso.

Esta vez, las cosas serían distintas. Por lo pronto, el TSJ decidió tomar cartas en el asunto y, durante la jornada de hoy, el juez designado para la Instrucción, tomaría declaración a unos 30 testigos, entre empleados y funcionarios de la Cámara de Aimogasta.

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