Investigadores trabajan en la hipótesis de un ataque sexual

Investigadores trabajan en la hipótesis de un ataque sexual
La causa no tiene arrestados. Ayer llegó el hijo de la víctima y reconoció el cuerpo. Será sepultada en Jujuy.

Los investigadores trabajan en la hipótesis de un ataque sexual sufrido por María del Valle Condorí (35), previo a ser asesinada y dejada abandonada en un descampado del barrio Los Ejidos, frente al arroyo Fariñango. El único arrestado fue dejado en libertad ayer. Según los investigadores, Condorí se encontraba junto al otrora detenido y una amiga, en un inquilinato ubicado en calle Tucumán, entre Zurita y Güemes, de donde, entre las 2 y las 3, se retiró ofuscada, luego de haber estado compartiendo bebidas alcohólicas.

Existen dos conjeturas, una es que la víctima se habría retirado sola del lugar; y otra que lo habría hecho acompañada. No obstante, las cámaras de seguridad de la Policía y los locales cercanos no pudieron confirmar una u otra, ya que no la captaron al salir del inmueble.

En este sentido, los investigadores presumen que la víctima habría sido ultimada en el descampado ubicado detrás del Club Sarmiento, donde habría sido supuestamente atacada sexualmente.

De este modo, se descartó el móvil del robo, teniendo en cuenta que a Condorí no le faltaban sus pertenencias, ni en su casa faltaba dinero ni su celular.

La autopsia determinó que Condorí murió por un fuerte traumatismo cráneo encefálico que provocó que se broncoaspirara.

Por su parte, ayer a la tarde, el hijo de la mujer asesinada reconoció el cuerpo y lo llevó a Jujuy, para el sepelio. Martín Condorí (18), el hijo de la víctima, se enteró del crimen luego de que la dueña de la casa donde su madre alquilaba lo contactara por teléfono. “Cuando le contamos, no lo podía creer. Nos decía que hasta que no viera el cuerpo no iba a estar convencido del crimen”, contó Gladys.

Ayer a las 10, el hijo de Condorí arribó a Catamarca y a las 16.30 se dirigió a la morgue.

Al lugar concurrieron también amigas de la víctima, quienes contaron que “está irreconocible. Está completamente destruida. Golpes en la cara, en la cabeza”.

A continuación, el hijo de Condorí ingresó a la morgue y estalló en llanto tras reconocerla, y luego en diálogo con El Ancasti, contó que lo peor será contarles lo sucedido a sus hermanos de 12, 9, 7 y 4 años.

La víctima había viajado a visitar a su familia el 29 de septiembre, cuando se desarrolló una fiesta patronal en la localidad de Yuto, donde vivía su familia. "La vi esa vez y estaba feliz. El jueves iba a venir a festejar el cumpleaños de mi hermanito de 7 años", contó acongojado.

Comentá la nota