Se trata del crimen de Alicia Muñóz Moliche alias “La Peruana”, quien el 23 de enero fue ultimada a puñaladas en el local nocturno que regenteaba. La mujer recibió 35 lesiones entre puñaladas y cortes, y varios indicios apuntan a un posible homicidio por encargo. Además del autor material del hecho, quien está seriamente complicado, ya hay sospechas de otras cuatro personas del entorno de la víctima.
El homicidio ocurrido en Tolhuin el 23 de enero sigue con una investigación que ya ha obtenido numerosos elementos de cargo contra el joven detenido en relación al hecho, incluso con el secuestro en las últimas horas de más elementos de prueba que lo comprometen seriamente (ver más adelante).
Con el cuadro investigativo planteado de esta manera, la policía ahora centra su atención en las causas que habrían movilizado al brutal homicidio de la mujer que en la autopsia se contabilizó que sufrió 35 lesiones de arma blanca entre puñaladas y cortes.
Si bien aún se espera determinar si pudo haber intervención de más personas en el hecho criminal, ya se maneja seriamente una hipótesis de que el crimen tuvo instigadores y que incluso pudo ser un “encargo”.
Cuestiones económicas, que no son ajenas en relación a que la mujer manejaba un local nocturno, y que poseía varias propiedades en alquiler, han llevado a posar la mirada de los investigadores en otras cuatro personas del entorno de la víctima.
Para ello ya se están receptando declaraciones testimoniales que continuarán en las próximas horas, a fin de desentramar esta madeja que se espera poder abrir “desde adentro” confió una fuente vinculada a la investigación.
Allanamiento comprometió al detenido
En el marco de la investigación el juez Héctor Ochoa ordenó, el pasado viernes, un allanamiento que se realizó en un establecimiento productivo del centro de la Isla, en una turbera denominada “Guevara”, ubicada en el kilómetro 2895 de la ruta 3.
En ese lugar se desempeñaba laboralmente el detenido Olivera, llegándose hasta el lugar ante versiones que daban cuenta de que el joven se descartó allí de elementos que lo incriminaban directamente en el homicidio.
El allanamiento permitió recuperar prendas de vestir ensangrentadas que pertenecerían a Olivera, las cuales ahora serán sometidas a pericias que intentarán demostrar, de forma científica, que pueda tener relación con el crimen y sangre de la víctima.
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