Investiga la justicia el pago de sobreprecios en la Cumbre Iberoamericana realizada en la ciudad

Investiga la justicia el pago de sobreprecios en la Cumbre Iberoamericana realizada en la ciudad
El canciller Timerman está bajo investigación judicial por una licitación hecha por su ministerio para contratar servicios de tecnología para la realización de la Cumbre Iberoamericana que se realizó a fin de año en Mar del Plata. Según la denuncia, se alquilaron alrededor de 370 computadoras a un precio cercano a los $ 6.600 cada una, mientras que otra empresa había cotizado el mismo servicio por $ 1.650.
Una fuerte denuncia por el pago de sobreprecios implica directamente al canciller Héctor Timerman. De acuerdo a la investigación judicial, su ministerio contrató de forma fraudulenta los servicios de tecnología –que incluyeronequipos informáticos audio, video y otros insumos- para la realización de la XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se llevó a cabo en Mar del Plata entre el 1 y el 4 de diciembre de 2010.

Según informa hoy el diario Clarín, el juez federal Ariel Lijo tiene a su cargo un expediente en el que se investiga a Timerman, a una decena de funcionarios de la Cancillería y a empresarios privados por la participación que tuvieron en el llamado a licitación 20/2010 para la que el Ministerio de Relaciones Exteriores había hecho una previsión de gastos llamada “afectación preventiva” de $ 5.000.000.

En concreto, el Estado Nacional le pagó a la empresa Punto Baires la suma de 6 millones de pesos por el alquiler de computadoras de escritorio, notebooks, impresoras, fotocopiadoras, pantallas de plasma, pantallas gigantes, equipos de sonido y dispositivos de traducción simultánea. En la licitación se habían presentado otras tres empresas : Compañía Audiovisual que cotizó el servicio en $ 7.400.000, AVR que fijó un precio de $ 7.200.000 y 2MGNet que había estipulado el menor valor: $ 3.250.000 . Aunque cotizó casi la mitad de lo que se pagó, la oferta de 2MGNet fue desestimada por la Cancillería por cuestiones técnicas que la empresa impugnó.

Tal como se puede leer en el expediente interno de la Cancillería, al que Clarín accedió en fuentes diplomáticas, el 29 de noviembre de 2010, dos días antes de que se iniciaran las reuniones preparatorias de la Cumbre –los presidentes debatieron el 3 y el 4-, la firma Punto Baires fue declarada adjudicataria de la licitación. Incluso, a pesar de que un informe de la Dirección General de Infraestructura de la Cancillería firmado por el arquitecto Eduardo Casado Sastre señalaba que desde el punto de vista técnico “Punto Baires y 2MGNet están capacitados pero en sonido, video e iluminación es superior 2MGNet”.

La denuncia fue realizada por el peronista no kirchnerista Juan Ricardo Mussa sobre la base de una nota publicada a fines de diciembre por el diario Perfil . En esa nota se señalaba que se habían pagado sobreprecios en la licitación para el alquiler de los equipos.

En Tribunales confirmaron la existencia de la causa judicial abierta contra Timerman, quien firmó la licitación, y quienes tuvieron roles importantes en el expediente administrativo, como el director de compras Javier Jaureguiberry, el secretario ejecutivo de la Cumbre Juan Valle Raleigh, el jefe de Gabinete de la Subsecretaría Legal y Técnica Miguel Desimone, la subdirectora de asuntos jurídicos María Mercedes Buratovich, el Jefe de Gabinete de la Secretaría de Coordinación y cooperación internacional Carlos María Saenz Briones y otros funcionarios de menor rango.

También están investigados los empresarios Diego De Elías de la firma favorecida Punto Baires y los presidentes de las otras sociedades que participaron de la licitación Carlos González por Compañía Audiovisual y Eduardo Pelliza por AVR.

Para la Cumbre en la que hubo más de 2.000 asistentes entre delegados y periodistas, s e alquilaron alrededor de 370 computadoras personales a un precio cercano a los $ 6.600 cada una. En cambio la empresa que quedó afuera de la licitación había cotizado el mismo servicio por $ 1.650. Y allí reside la enorme diferencia de precios entre las dos propuestas que mejor calificaron.

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