La ONU investiga el uso de armas químicas en Siria

La ONU investiga el uso de armas químicas en Siria
Una misión del organismo llegó a Damasco ante las denuncias de que tanto el gobierno como los rebeldes armados utilizan gas sarín.
Mientras miles de personas siguen escapando de la violencia y se refugian en países vecinos, una misión de la ONU llegó ayer a Damasco para investigar el uso de armas químicas en el conflicto sirio, que lleva un saldo de más de 100 mil víctimas fatales. Después de varios meses de complicaciones diplomáticas y logísticas, el equipo de investigadores científicos de Naciones Unidas cruzó la frontera desde el Líbano y llegó al país presidido por Bashar al Assad, quien acusó en varias ocasiones a las fuerzas opositoras de haber utilizado gas sarín. Una denuncia que también hicieron los rebeldes y sus aliados internacionales contra las tropas leales al mandatario.

Los expertos que integran la misión de la ONU, compuesta por 20 personas, provienen de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Uno de sus referentes será un antiguo inspector de armas químicas en Irak, el sueco Ake Sellström, quien estaba listo desde el mes de abril para entrar a Siria, pero no había podido hacerlo por desacuerdos entre Naciones Unidas y el gobierno de Al Assad, que enfrenta a la insurgencia armada desde hace más de dos años. Para desbloquear la situación, la alta representante para Asuntos de Desarme de la ONU, Angela Kane, visitó la capital siria el pasado 24 de julio y analizó junto con las autoridades del país árabe los detalles del despliegue de la misión.

En las Naciones Unidas, los Estados Unidos y el Reino Unido, aliados de la oposición a Al Assad, presentaron presuntas evidencias de ataques con armas químicas del Ejército sirio contra los rebeldes, mientras que Rusia, aliado del presidente sirio, hizo lo mismo, pero acusando a las milicias opositoras. Ante la parcialidad de todos los denunciantes, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció el miércoles pasado que había alcanzado un acuerdo con el gobierno sirio para que una misión independiente investigue tres posibles casos de armas químicas.

La misión inspeccionará tres puntos del país. Uno de los lugares al que los investigadores accederán será la localidad de Jan al Asal, en la provincia septentrional de Alepo, donde, según el gobierno, 26 personas murieron en marzo pasado en un supuesto ataque rebelde con sustancias químicas.

La opositora Coalición Nacional Siria criticó los supuestos límites impuestos a las actividades del equipo de la ONU y aseguró que así se corre el riesgo de no encontrar evidencias sobre si esas armas fueron utilizadas en otras zonas, como en las afueras de Damasco. Los inspectores de la ONU podrán permanecer en Siria durante 14 días, un período que podría prolongarse de mutuo acuerdo. «

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