En una primera etapa se gastarán $ 8 millones en un proyecto integral que prevé ampliar, mejorar y refaccionar el Centro de Control de Cargas de Uspallata. Donación de terrenos.
Ayer, en un primer paso, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) titularizó los terrenos, donados por Mendoza, donde se construirá un Área de Control Integrado para agilizar los trámites aduaneros en el paso cordillerano para el transporte de carga.
Además, por su lado, el municipio de San Rafael donó un terreno situado en el Parque Industrial a fin de que funcione una Zona Primaria Aduanera en el sur de la provincia (ver aparte).
El anuncio central se llevó a cabo en la Casa de Gobierno provincial y contó con la presencia del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, el gobernador de Mendoza, Celso Jaque, los intendentes de Las Heras (Rubén Miranda) y de San Rafael, (Cristina Da Dalt), además, de ministros, legisladores y altos funcionarios aduaneros.
Así, el Ejecutivo provincial realiza esta donación de 45 hectáreas para que la entidad recaudadora amplíe el edificio administrativo dedicado a los trámites de importación y exportación que realizan los transportistas de cargas. Allí también funciona migraciones, Gendarmería, Senasa y la Policía Internacional.
Según estimaciones del Gobierno, se calcula que el proyecto arrancará con una inversión inicial de $ 8 millones.
Esta obra será clave, ya que permitirá que los 1.200 camiones que circulan por ese paso puedan realizar sus tramitaciones aduaneras con mayor comodidad y rapidez, sobre todo en la época invernal.
De acuerdo a la planificación proyectada, el paso fronterizo tendrá en total 7 sectores o edificios compuesto por una administración, dársenas de verificación de cargas, cobertor de escáner móvil, área de secuestro de cargas, módulos sanitarios, agentes de transporte y un estacionamiento de vehículos con cargas peligrosas (ver infografía).
También se ha proyectado refacciones en el acceso principal, el cual estará conectado a una sala y una recepción con una capacidad para 100 personas sentadas.
Este nuevo proyecto, que empezará a ser construido en pocas semanas y que demandará alrededor de 5 meses de plazo, viene a suplir distintas demandas o dificultades que presenta el edificio aduanero.
Algunas de éstas son la complicación del tránsito en la ruta nacional N° 7, la concentración de vehículos de cargas en el área urbana, alta contaminación, demoras e incomodidad en la atención a los usuarios de la Aduana, falta de espacio físico para uso administrativo, insuficiencia de espacios necesarios para control, inexistencia de servicios básicos, ausencia de baños públicos e insuficiencia de espacios necesarios para el control de cargas.
Esta obra, explica Javier Espina, subsecretario de Programación Industria, permitirá que este punto aduanero continúe siendo uno de los más importantes del país porque une el Pacífico con el Atlántico.


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