La inversión pública en Mendoza tuvo su nivel más bajo de la última década

La inversión pública en Mendoza tuvo su nivel más bajo de la última década
Así lo indica un estudio de la fundación del diputado radical Enrique Vaquié. El Estado provincial gastó el año pasado en erogaciones de capital apenas el 5,5 por ciento de los recursos totales.

Obra pública e inversiones del Estado provincial cayeron en 2013 en Mendoza a su piso más bajo desde 2003 y solo fueron inferiores al último año en 2002, cuando se sintió más fuerte la peor crisis que vivió Argentina en los últimos tiempos.

Así lo precisa un trabajo del centro de estudios Fundamentos, conducido por el diputado radical Enrique Vaquié.

Según el relevamiento del legislador opositor, las erogaciones de capital (rubro que incluyen obras, equipamientos y transferencias para erogaciones por parte de terceros, como los fondos que la Provincia traspasa a los municipios) alcanzaron los 1.137 millones de pesos en 2013, sobre un total de erogaciones de 20.569 millones de pesos. Es decir, 5,5 por ciento de los recursos totales.

Se debe retroceder mucho en el tiempo para encontrar un número inferior en el ítem de las obras y las inversiones. Más precisamente a 2002, durante la gobernación del radical Roberto Iglesias, cuando sobre un gasto total de 1.355 millones de pesos (1500 por ciento menos de los recursos totales que el Estado provincial tuvo el año pasado), la Provincia invirtió tan solo 45 millones. En porcentajes, aquel año, posterior al estallido social y político del país, las obras e inversiones treparon al 3,3 por ciento.

Soja. De acuerdo con el estudio, la diferencia entre la actualidad y aquel peligroso parámetro económico se achica un poco más si se retira de la cuenta un fondo nacional que en 2002 no existía.

Se trata del Fondo Federal Solidario, más conocido como Fondo de la Soja, que en 2013 aportó a Mendoza 226 millones de pesos para obras. Desde su creación, el Fondo Nacional de la Soja ha permitido que la Provincia y los municipios hagan obras por más de 900 millones de pesos.

Sin aquel fondo especial, que existe desde 2009 y aportó su nivel más alto de ingresos a Mendoza el año pasado, las inversiones del Estado provincial fueron del 4,4 por ciento en 2013. Es decir, apenas 1,1 punto más de lo que se pudo gastar en 2002, el año en que el país y la Provincia tocaron fondo.

Desde 2003 en adelante, el comparativo entre erogaciones de capital y erogaciones totales de la Provincia casi siempre dio un crecimiento del primer rubro.

Esta realidad se mantuvo hasta 2012, primer año de gestión de Pérez, cuando (según los radicales) las inversiones comenzaron a caer con fuerza nuevamente.

Planteo. El radicalismo busca con estos números poner de manifiesto que, últimamente, la gran mayoría de los recursos que ingresan al Estado mendocino se utilizan en gastos corrientes.

Los radicales dicen que estas cifras ponen en el ojo de la tormenta el excesivo gasto en personal y salarios de los últimos gobiernos justicialistas (Celso Jaque y Pérez) y que ello afecta directamente a la obra pública, a la que cada vez se le destina menos plata en los presupuestos.

Por eso salieron al cruce la semana pasada con un proyecto que propone destinar exclusivamente a obras parte de los fondos de las regalías petroleras.

El porcentaje de regalías para el Fondo de Infraestructura Provincial (FIP) será, en el caso de que el oficialismo acepte la idea, del 33 por ciento del total. Las regalías podrían llegar a los 2.400 millones de pesos en total en 2014, ya que se liquidan en dólares.

En contraste, el proyecto de presupuesto de este año dispone de apenas 55 millones de pesos de las regalías para el FIP. Aunque no sólo Francisco Pérez regatea dinero de las regalías para obras: a partir de 2008 prácticamente se suspendió la disposición de recursos petroleros para el FIP.

El FIP se creó en 2000 con el objetivo de asegurar fondos para la obra pública, pero al menos en lo que hace a regalías, no se cumplió casi nunca.

En este sentido, la ley 6794 proponía una incorporación gradual de las regalías al FIP que llegaría al 30 por ciento en 2004. El plan trazado en 2000 era que el 100 por ciento de los recursos del petróleo fuera a obras cuando la Provincia alcanzara el “equilibrio operativo presupuestario”, pero en los hechos, en 2007, el entonces gobernador Julio Cobos destinó sólo el 24 por ciento.

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