La situación se agrava y ningún organismo oficial tomó intervención para realizar un manejo integral de las plagas.
Las empresas que se encargan de fumigar y exterminar plagas de insectos y roedores lo admiten abiertamente: en comparación con el mismo mes del año pasado, desde hace aproximadamente unas 3 semanas se duplicó la demanda para hacer fumigaciones y desratizaciones en viviendas particulares, depósitos, fábricas, oficinas, escuelas, colegios y hasta en dependencias del Centro Administrativo del Poder Ejecutivo (CAPE). Y peor aún, una de las solicitudes fue para eliminar ratas de un grupo de oficinas de un ala de la Casa de Gobierno, por su cercanía con las palmeras que están en los patios internos del principal edificio administrativo del Gobierno.
Es que, según explicaron quienes trabajan con la eliminación de alimañas, para las ratas grises (rattus rattus) las hojas de las palmeras son un refugio inmejorable.
Pese a la importancia que esta situación marca para el avance de la plaga de ratas que se comprueba existe tanto en la Capital como en otros dos departamentos de la provincia, Santa Rosa y El Alto (en particular este último), todavía ningún área del Gobierno provincial ni del municipio capitalino ejecutó acción alguna para frenar la proliferación de roedores.
Como lo publicó este diario, la situación en las localidades del departamento El Alto se agravó en las últimas dos semanas. Vilismán, Guayamba y la propia Villa de El Alto son las localidades que registran un mayor número de roedores, en particular de la especie denominada "rata de campo", que es un poco más grande que la rata gris que es la que más prolifera en la ciudad, junto con otra especie, la más pequeña de todas, que es la laucha doméstica."Desde hace 20 días comenzó a incrementarse la demanda por las exterminaciones de ratas. Es el doble de lo que teníamos el año pasado, en el mismo mes. Ahora hacemos por lo menos 4 intervenciones por día en casas de familia, depósitos, oficinas y fábricas. El año pasado eran muchas menos", explicó el dueño de una empresa encargada de fumigaciones y eliminación de alimañas.
Pero al igual que la opinión que publicó días atrás este diario al consultar a otra empresa de fumigación, se lamentó de que "no haya una acción concreta de parte del Gobierno para frenar la multiplicación de las alimañas".Estas semanas, se aventuró a señalar uno de los exterminadores, coinciden con los momentos de reproducción de los roedores. Y la posibilidad de alcanzar la madurez sexual para reproducirse también depende de la cantidad de alimento disponible que encuentren.
"El método más efectivo para eliminar estas alimañas es hacer una acción conjunta, sostenida y generalizada en todo el terreno, que es un manejo integral de plagas. De otra manera, por más que se hagan fumigaciones casa por casa, los roedores no se van", explicó el exterminador.
Paralelamente, desde el municipio capitalino responsabilizaron a los vecinos por la desaprensión con la que se manejan para sacar la basura domiciliaria. Y por la continua creación de microbasurales en numerosos puntos de la Capital, que son un inmejorable sitio para ofrecer alimento y ocasionalmente refugio a las ratas.
En este sentido, este diario pudo comprobar basurales formados a unos 100 metros de la avenida Virgen del Valle Norte y avenida México, sin ningún tipo de control de parte de las autoridades.
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