Casi dos días de lluvia y la sudestada anegaron barrios cercanos al Río de la Plata. En tres días cayeron 122 milímetros, contra 108 promedio de todo noviembre.
Cuando los vecinos de la villa 21-24, en de Barracas, apenas habían comenzado a recuperarse de lainundación del miércoles 29, otra vez les llegó el agua. Más de 15 manzanas están anegadas y centenares de familias tienen agua dentro de sus casas. “Desarrollo Social nos dejó sólo 20 colchones y no sabemos cómo repartirlos”, declaró a Diario Z Cristian Heredia, presidente del barrio.
“El Riachuelo entró en los pasillos, caminamos con el agua hasta la rodilla. Otra vez colapsaron las cloacas y los pluviales, pero la gente de Aysa nos dijo que hasta que no pase la sudestada es imposible sacar el agua del barrio”, agregó Heredia.
En tanto, en la villa Los Piletones de Villa Soldati se volvió a desbordar el lago y las viviendas de la manzana 10, que están ubicadas en el lecho del lago, tienen más de un metro y medio de agua dentro. “Casi se nos ahoga un chico de cinco años. Por suerte los vecinos pudieron rescatarlo justo a tiempo. Más de 20 familias volvieron a perder todo; están refugiados en el centro comunitario”, relató a Diario Z Mónica Ruejas, presidenta de Los Piletones.
Ruejas contó que sólo se hizo presente en la villa Defensa Civil. “A los inundados les ofrecieron llevarlas a un parador pero no aceptaron porque no es una solución definitiva. Hace tiempo le pedimos al Gobierno de la Ciudad que trasladen estas familias a las viviendas terminadas de Las Madres de Plaza de Mayo, pero no contestan”, aseguró.
Otra zona afectada por la sudestada fue la villa Rodrigo Bueno. El sábado el río desbordó los pasillos y entró en una veintena de casas. “Los vecinos se autoevacuaron al centro comunitario y todavía están esperando que baje el agua para volver a sus casas”, declaró el delegado Marino Sosa. Y aclaró que el Gobierno el sábado repartió víveres, pañales y colchones.
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