Un vecino de barrio Lanusse no pudo ir a trabajar al no poder salir de su casa debido a que la calle estaba cubierta de agua. En febrero de 2009, la Municipalidad había realizado una obra de zanjeo que no fue suficiente. Hace un año, un grupo de vecinos había reclamado soluciones por este mismo problema.
Anegada a lo largo y a lo ancho entre Dr. Luppi y Montes Carballo, la calle Sarratea volvió a demostrar que las obras encaradas por la Municipalidad en 2009 no fueron suficientes a la hora de drenar la masa hídrica que se acumuló en cuestión de minutos debido a la intensa tormenta que esa mañana se abatió sobre la ciudad y gran parte de la región.
Ferreira, que hasta entonces trabajaba en una empresa de General Rodríguez, se vio obligado a tener que quedarse en su casa. Como muchos vecinos, esa mañana fue rehén en su propia vivienda por culpa del mal tiempo pero, sobre todo, por la ausencia de una obra de infraestructura en ese sector de la ciudad.
El vecino trató de convencer a sus empleadores pero no hubo caso. Por si las palabras no fueran suficientes, tomó su cámara fotográfica, esperó que saliera el sol y el agua retrocediera algunos metros, salió de su casa, retrató desde distintos ángulos el río en que se había vuelto a convertir Sarratea y presentó las fotos a sus patrones como prueba de sus dichos. Pero la decisión ya no tenía vuelta atrás.
En concreto, Ferreira perdió el trabajo y aunque no cargó contra la Municipalidad dijo a EL CIVISMO que la cuadra se transformó en una especie de palangana en gran medida por la falta de mantenimiento tanto de las cunetas, como del pasto y la vereda del corralón de materiales de la firma Cisilotto.
Al respecto, sostuvo que en el corralón arrojan desechos que obstruyen la zanja. A esto se suma el pasto que raramente es cortado y eso hace además que no exista la vereda. Al taparse la zanja, el agua no tiene salida hacia Montes Carballo y Sarratea, por ende, se transforma en una gran pileta.
AYER NOMÁS
En febrero de 2009, la propia intendenta Graciela Rosso se había reunido con un grupo de vecinos del barrio Lanusse, quienes le manifestaron los diferentes problemas que tenían, destacándose las inundaciones que sufrían principalmente aquellos que residen en Sarratea.
Rosso prometió obras y cumplió. A los pocos días, se realizaron en Sarratea entre La Paz y Ciudadela y desde esta última hasta el cruce con San Vicente. Incluyeron la construcción de cunetas, desobstrucción de alcantarillas, cambio de caños para mejorar la circulación del agua y la limpieza exhaustiva del arroyo Lanusse. El personal municipal trabajó con una retroexcavadora, una pala cargadora, un camión y un tractor con equipo vial.
“Consultados sobre las obras, los vecinos del lugar manifestaron su satisfacción por la rapidez con la que se pusieron en marcha luego del encuentro con la jefa comunal”, destacó por entonces en una gacetilla la Dirección de Prensa y citó la opinión de una vecina: “Lo que se está haciendo es excelente. Estamos muy agradecidos con la intendenta, los funcionarios y los trabajadores. Esta es una obra que veníamos pidiendo hace 20 años y ahora por fin tenemos una respuesta”, dijo Inés Aime, vecina del barrio Lanusse.
Sin embargo, en marzo del año pasado los problemas de inundación regresaron y con un agregado: los vecinos aseguraron que había sido alterado el curso del arroyuelo. Por entonces, llovió y el agua ingresó en varias casas viéndose afectados unos 30 vecinos.
Sarratea en su intersección con Montes Carballo volvió a ser una laguna.
No conforme con las obras realizadas por la Municipalidad, plantearon el problema además a los responsables de Autopistas del Oeste y de la Dirección de Saneamiento y Obras hidráulicas de la provincia de Buenos Aires.
Ante la falta de respuestas concretas, el por entonces concejal Miguel Prince se comprometió a presentar un proyecto para solicitar que en un plazo de 15 días se realice un acta confirmando una fecha para el comienzo de las obras que solucionen los inconvenientes del barrio. Sobre este proyecto, había mencionado que incluiría “el desmalezamiento urgente, la convocatoria al OCCOVI o a Vialidad Nacional para retomar la obra con las concesionarias viales del bypass (para evitar las inundaciones)” entre otras cuestiones.


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