Se inundó el Archivo Histórico y denuncian el serio deterioro del edificio

Se inundó el Archivo Histórico y denuncian el serio deterioro del edificio
Cuando fueron a trabajar, este viernes, temprano, los empleados del Archivo Histórico Provincial se encontraron con una sorpresa: el piso de edificio estaba inundado casi por completo.
Los desagües del piso rebalsaron con la tormenta del jueves a la tarde y ellos mismos tuvieron que sacar y secar el agua durante más de una hora para realizar su actividad normal.

En realidad, no es el primer inconveniente que ocurre en el edificio ubicado en la calle Mitre, entre San Martín y Lisandro de la Torre. Cada vez que hay una lluvia importante, las goteras del techo filtran agua y ponen en riesgo la documentación que se guarda allí. El agua afecta la instalación eléctrica y los tubos fluorescentes, los empleados temen por su seguridad.

Desde hace años, se han elevado por el serio deterioro del lugar y la responsable del archivo, María Inés Poduje, también envió informes a la Subsecretaría de Cultura planteando la situación.

Pero ese no es el único reclamo de los empleados. Durante la gestión del ex gobernador Carlos Verna se aprobó la construcción de un nuevo edificio, detrás de la Seccional Primera de Policía. Sin embargo, a pesar de que tenía asignado el presupuesto, la obra se archivó a partir de la asunción del gobernador Oscar Mario Jorge.

“Hace mucho que estamos pidiendo por el riesgo que corremos con el agua que cae y el peligro de la electricidad y la documentación que se está mojando”, le contó a El Diario una de las empleadas del archivo. “Hablan mucho de la memoria, acá está la memoria de la provincia y no les importa en el estado que está”, lamentó.

Las quejas porque el edificio del archivo quedó obsoleto vienen desde hace varios años. Y no es sólo por la falta de espacio.

“Las chapas del techo están podridas. Tienen membrana, vienen y la arreglan, ponen parches, pero arreglan en un lado y pisan en otro y se vuelve a romper”, contó otro empleado.

Las goteras afectan a la instalación eléctrica. En las oficinas hay tubos fluorescentes sobre hierros, y cuando llueve, las canaletas se tapan con agua y saltan las térmicas. “Hay un pedido para arrelgar las entradas de los medidores, pero todo está llevando demasiado tiempo”, añadió.

La inundación de este viernes no se produjo por las filtraciones en el techo. Los desagues pasan por dentro del depósito y la presión del agua levantó las tapas y anegó las oficinas.

“Gracias a Dios no afectó la documentación. Es que tratamos de prevenir que los documentos no se dañen. Corremos las estanterías de dónde sabemos que hay goteras, las cubrimos con cartón. Hacemos lo humanamente posible para resguardar el patrimonio. Pero tenemos un grave riesgo de seguridad e higiene”, comentó una de las empleadas.

Otro peligro son los rollos de películas de nitrato que se almacenan en algunas estanterías. Los empleados reclaman que se dispogna su aislamiento. Este material es altamente inflamable. Pero no han tenido respuestas hasta el momento, como en otras demandas.

“Esto no se arregla poniendo membrana al techo. El problema es de fondo”, advirtió el personal que dialogó con El Diario.

Según los empleados, la gestión provincial anterior aprobó la construcción de un nuevo edificio, pero la actual admnistración archivó el llamado a licitación.

Encima, el jueves el gobierno difundió que se arreglará el edificio de la Subsecretaría de Cultura, con una fuerte inversión para refuncionalizarlo.

“Hacen oídos sordos a nuestros reclamos”, compararon, indignados.

En el Archivo trabajan catorce empleados. Los depósitos y estanterías están abarrotadas de material, sobrepasados por el peso de la documentación en soporte de papel, fotográfico y fílmico. El material fílmico es el más expuesto a los riesgos porque la temperatura y la húmedad de los depósitos no es la aconsejada para estos casos.

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