Se desplegó un fuerte operativo policial para evitar desmanes. El acusado fue agredido. Quedó detenido por el episodio.
El joven, cuyos datos se mantienen en reserva, pasó a calidad de detenido anoche, tras haber sido arrestado el domingo a la noche. El fiscal Javier Herrera, de la Unidad de Delitos Correccionales, le imputaría la figura penal de "abuso sexual simple".
El episodio habría ocurrido el domingo a la noche en el barrio Eva Perón, y fue descubierto por un menor que ingresó a su casa y observó que el joven -que sería un vecino- se estaba aprovechando sexualmente de un niño de 4 años. El testigo, que sería hermano de la víctima, de inmediato puso en conocimiento de lo ocurrido a sus padres.
El sospechoso emprendió la huida pero fue alcanzado por algunos familiares del menor, que lograron agredirlo, hasta que pudo refugiarse en una vivienda.
Fuentes consultadas por El Ancasti señalaron que posteriormente los padres se dirigieron a radicar la denuncia correspondiente en la Unidad Judicial N° 7, en el barrio Parque América.
En cuestión de minutos, el rumor de lo ocurrido se trasladó a otros vecinos de la zona, quienes decidieron hacer justicia por mano propia y se munieron de palos y piedras para dirigirse a la vivienda en la que estaba el presunto abusador, que ya había sido aprehendido por efectivos policiales.
Los uniformados de la comisaría Séptima tomaron conocimiento de la revuelta que se estaba gestando, por lo que no solamente solicitaron el apoyo de efectivos de otras comisarías, si no que también se sumaron al procedimiento Kuntur y la División Infantería.
Por disposición del jefe de operativo, el sujeto fue retirado bajo una fuerte custodia y posteriormente llevado en patrullero hasta la comisaría Cuarta, en avenida Virgen del Valle. La medida obedeció a la posibilidad de un ataque en la seccional Séptima, por la proximidad con el lugar del hecho.
Sin embargo, no se registraron incidentes y el denunciado quedó alojado en la mencionada comisaría.
En un primer momento se había dado participación a la Unidad de Delitos Criminales, pero al tratarse de tocamientos impúdicos, el caso fue girado al fiscal de la Unidad de Delitos Correccionales, Javier Herrera, quien quedó al frente de la investigación.
Según se supo, el menor fue trasladado al hospital de Niños para que se le practique el protocolo para víctimas de abuso sexual, el cual descartó que haya existido acceso carnal.
"Son lesiones u homicidios calificados"
Catamarca no ha estado exenta de las situaciones de "justicia por mano propia" o denominados intentos de "linchamiento". Quizás no con el grado de violencia que se registró en otras ciudades del país, pero sí con dosis de agresividad como el sufrido por un arrebatador en Santa Rosa, quien fue apaleado por vecinos hasta que llegó la policía.
"Es una situación de justicia por mano propia que no se puede dar en un estado de derecho", definió el fiscal de instrucción Víctor Figueroa. "La gente puede hacer una aprehensión privada y retener al presunto delincuente hasta la llegada de la autoridad, y en esa aprehensión ejercer una violencia en la medida de lo necesario para que esta persona no se dé a la fuga", explicó.
El "linchamiento" no existe como figura legal, pero es un delito según el Código Penal Argentino.
"Puede encuadrarse en lesiones u homicidios calificados por el concurso de dos o más personas y por alevosía", detalla Figueroa.
Sin embargo, en una sociedad alterada por los episodios de inseguridad, se toman estos casos como situaciones de "legítima defensa". El fiscal asevera al respecto: "La legítima defensa es rechazar la agresión con una fuerza similar a la ejercida por el delincuente. Pero en este caso el tipo ya está indefenso en el piso. Ahí ya se debe detener la agresión hasta la llegada de la policía".
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