Por intentar frenar una agresión, un concejal terminó herido

Se trata de Daniel Silva, del bloque Compromiso Vecinal. Quiso reducir a un grupo de jóvenes que deambulaba por la plaza Colón agrediendo a otras personas con palos y garrotes. Recibió un golpe en la cabeza y tuvieron que darle nueve puntos de sutura. “No hay que intentar hacer justicia por mano propia, pero sentí impotencia y la necesidad de hacer algo”, declaró.

El concejal Daniel Silva sufrió heridas cortantes en la cabeza en el marco de una gresca callejera que tuvo lugar domingo pasado a la madrugada en la puerta de Klee, el local bailable del que es propietario. Los hechos se desencadenaron cerca de las 4, cuando "desde la puerta del negocio vemos que en un sector de la plaza había 5 o 6 chicos con unos palos, que iban y venían cerca de la caseta del placero", explicó el edil del bloque unipersonal Compromiso Vecinal. "En un momento, un chico que tenía estacionada la moto frente a la puerta se subió como para irse y estos chicos se acercaron, tuvieron un intercambio de palabras y de un palazo le rompieron un espejito y una de las luces. El chico se fue como pudo", completó.

"En ese momento llamamos al 911 y le explicamos lo que había ocurrido. Mientras tanto los chicos seguían dando vueltas por la plaza. Un rato más tarde, entraron dos chicas al local y nos contaron que le habían sacado plata a otros dos pibes que pasaban caminando por la zona del Club Argentino", continuó Silva, al tiempo que destacó que "la Policía todavía no se había hecho presente". "Más tarde vemos que venía una persona caminando por Mariano Moreno en dirección a la calle San Martín y unos treinta metros antes de llegar a la esquina, dos de estos chicos lo empezaron a correr y le pegaron un par de palazos en la espalda. El chico trastabilló y alcanzó a escaparse como pudo", continuó.

Fue entonces cuando, "en una actitud espontánea, salí corriendo atrás de ellos; agarré a uno, le saqué el palo, le metí la pata al otro y le pegué un palazo". "Me trencé con los dos y en eso apareció el resto y uno me encajó un palazo por detrás en la cabeza", agregó Silva. "En el momento no me di cuenta de la herida que tenía porque seguíamos forcejeando. Después se metieron los chicos que trabajan en el boliche y pudimos reducirlos. Comprobamos que tenían ramas gruesas, pero uno de ellos tenía un caño de un metro y medio", subrayó, al tiempo que indicó que "tendrían cerca de 18 años, alguno incluso más; también había dos chiquitos que no tendrían más de 12 o 13".

Reducidos (y uno de ellos golpeado), los chicos abandonaron el lugar y Silva se dirigió al Hospital: "Ahí me di cuenta de que perdía mucha sangre; me dieron 9 puntos", señaló. "Fue una situación fea. La Policía no respondió. Tampoco había personal municipal del COM patrullando, como solía pasar. Los chicos de Luján no se animan a cruzar la plaza de noche", subrayó. "Yo sé que no hay que intentar hacer justicia por mano propia, pero sentí impotencia y la necesidad de hacer algo. Fue un momento de calentura porque me indignaba ver lo que estaba pasando y que nadie hiciera nada. Si a ese chico que le pegaron por la espalada lograban derribarlo, capaz que termina muerto a palazos", concluyó.

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