Mientras en distintos puntos de la provincia continúa la recolección de la que ya es, a todas luces, una muy buena campaña girasolera, es ferviente el movimiento logístico para transportar la producción hacia los puertos de exportación o centros de producción de la materia prima.
Hay por estos días largas colas de camiones que esperan descargar el girasol transportado, que es guardado en depósitos del puerto y luego enviado, vía barcazas (con capacidad para 1.000 toneladas cada una) hacia el puerto de San Lorenzo, en Santa Fe. “Tenemos una fila de cien camiones esperando para descargar”, contó a NORTE Diego Bello, vicepresidente de la empresa que lidera su padre, Carlos, y que fue creada por un cordobés.
AOTSA es la única compañía de logística que transporta girasol por vía fluvial. Por estos días, las demás cerealeras y agroexportadoras situadas a lo largo del riacho Barranqueras también movilizan cargas, pero casi todas de soja. “Desde el 2003 que operamos en el puerto, movilizando soja y girasol”, explicó el empresario.
La empresa familiar que desembarcó en Barranqueras hace una década tiene su base en el puerto y opera con permisos extendidos por la administración portuaria y refrendados por el Ministerio de Infraestructura de la provincial. Creada por un cordobés bajo el concepto de otra actividad (producía insumos industriales), fue comprada por Carlos Bello y transformada en una firma de servicios logísticos.
“Ahora estamos recibiendo girasol. Empezamos a recibir cargas alrededor del 11 de diciembre. El grueso es girasol chaqueño y también hay algo de Formosa”, reveló el empresario. Los camiones arriban a la planta, descargan en el depósito habilitado y, a medida que la empresa dispone de bodegas, se cargan las barcazas con la producción rumbo San Lorenzo. “La logística en el agua cuesta bastante, se demora un poco porque no somos los únicos que estamos cargando”, explicó Bello.
Precisó luego que, desde el inicio de la operatoria con girasol hace poco más de un mes, AOTSA recibió unas 16 mil toneladas, de las cuales ya fueron despachadas la mitad. Es que también ayudó la crecida del río, que facilita el transporte por el siempre complicado riacho Barranqueras. Pero también los envíos son posibles dado el menor peso específico que suponen las cargas de girasol.
“Los problemas de navegabilidad nunca se superaron. Es un riacho complicado, son muchos años de nulo mantenimiento. Pero pese a que siempre hay problemas, nunca hemos dejado de cargar. Nunca pusimos como excusa al riacho para no operar”, resaltó el empresario.
“Tenemos incertidumbre”
“Cuando iniciamos nuestra actividad en Barranqueras, la parte comercial cerealera estaba desarrollada aquí porque había establecidos varios operadores. Por eso quisimos insertarnos con una fórmula que ofreciera otros servicios de logística”, reveló Bello. En ese contexto expuso su gran inquietud y preocupación por el futuro que tendrá la actividad portuaria, ahora bajo la concesión de la Compañía Logística del Norte S.A. (Colono).
“Nuestra incertidumbre como empresa familiar chaqueña es la (nueva) administración del puerto, porque de nuestra empresa dependen 25 familias en forma directa, que hoy temen por sus fuentes laborales. Además de todo lo que generamos en beneficio de la economía local”, sostuvo Bello. De esta manera resaltó la elección de la empresa, que prioriza la compra los productos locales necesarios para su giro comercial.
“El plazo que establecieron es el 15 de marzo y luego no sabemos qué ocurrirá”, señaló el empresario, mientras indicó que la actividad portuaria y del resto de los frentistas del riacho es normal por estos días. “A todos les llegaron las notificaciones que hizo la administración del puerto”, acotó. “Nos preocupa el futuro y la planificación que hicimos para los próximos diez años, porque tenemos un permiso nuevo firmado por el ministro de Infraestructura”, contó Bello, al tiempo que explicó que ese permiso involucra los espacios físicos que son cedidos por el puerto para la operación de la empresa.
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