"Es una tragedia provocada por acciones humanas muy irresponsables”, dijo Jorge Sapag al recorrer las zonas afectadas.
El fuego en Ruca Choroi ya afectó entre 400 y 500 hectáreas de bosque nativo. En tanto en Pilhué, que se reactivó el martes a la tarde, las llamas arrasaron unas 40 hectáreas.
El gobernador Jorge Sapag, quien ayer recorrió las zonas siniestradas, sostuvo que "es una tragedia provocada por acciones humanas muy irresponsables, que generaron un daño irreparable”.
El mandatario provincial destacó el trabajo de las más de 250 personas, entre brigadistas y personal de apoyo, para sofocar el fuego. Además agradeció a todas las instituciones, entre Nación, Provincia, municipios, comunidades mapuches que “están trabajando en un solo objetivo que es controlar el fuego y luego terminar de apagarlo”.
Por otra parte, aseguró que la población "está protegida". "Estamos tomando todos los recaudos para que los sectores poblados sean los primeros en ser protegidos”, dijo Sapag.
Comentó que está en contacto con el jefe de gabinete nacional, Jorge Capitanich, al igual que con Jorge Barrionuevo, jefe del Plan Nacional de Manejo del Fuego.
En la zona afectada se encuentran trabajando centenares de brigadistas integrantes del Plan Nacional de Manejo del Fuego, del Programa Provincial de Manejo del Fuego, de Parques Nacionales, bomberos provenientes de distintas ciudades de la provincia y de Río Negro, y del municipio de Aluminé.
Cuatro aviones que cuentan con una capacidad de entre 2.500 y 3.000 litros de agua cada uno y el helicóptero de la provincia que fue equipado con un balde de 800 litros de capacidad, se sumaron a las tareas.
Para ello, el martes a la noche se remodeló la pista de aterrizaje de la Corporación Pulmarí, con la finalidad de lograr el abastecimiento de los aviones desde allí y no desde Chapelco, como se estaba haciendo.
De esta manera, se logró que despegue un avión cada diez minutos y no cada una hora, como en un principio.
Los aviones hidrantes se abastecen con bombas autónomas de una represa que se improvisó al costado de la pista de aterrizaje a partir del corte de un canal de aguas vertientes.



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