La intensa lluvia provocó inundaciones que afectaron principalmente casas precarias

La intensa lluvia provocó inundaciones que afectaron principalmente casas precarias
En el sector norte de la ciudad el agua dejó de ser una bendición para pasar a ser un problema.
Una vecina del barrio Unión sacó todas su pertenencias

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Y sino solo hay que preguntarle a cada uno de los ciento cinco autoevacuados que huyendo de la inundación se albergaron en la escuela Monseñor Mariano Pérez de Castañares a las 5 de la madrugada del martes.

El 80% son niños y cuando eran las tres de la tarde de ayer lloraban deambulando por las cambiadas aulas del establecimiento que por una jornada cambió las corridas del recreo por niños descalzos que solo querían un colchón.

Muchos padres dejaron a sus hijos con vecinos o abuelos en esa escuela que los albergó y ellos volvieron a sus precarias casas a cuidar sus pocas pertenencias.

El agua y el barro superaba los 80 centímetros de altura, en el barrio La Unión. Ese no fue el único afectado, en la zona también sufrieron las consecuencias del agua los asentamientos Villa La Lata y 1º de Mayo.

Los autoevacuados llegaron con sus ropas mojadas sin comida y con lo puesto, durante el día la parroquia Sagrado Corazón de Jesús con el padre Sergio les suministró prendas limpias y secas.

Del gobierno, Defensa Civil a través del subsecretario Gustavo Paul llegó al lugar para evaluar la situación. Acción Social de la Municipalidad es el organismo encargado de asistir a los evacuados no fue visto por allí, dijeron los vecinos. Cuando Nuevo Diario fue a la escuela Pérez, los inundados contaban con el apoyo y la asistencia de la parroquia y una cabo de la Policía de la Provincia Claudia Soloza que los organizaba y repartía lo que llegaba desde el Sagrado Corazón.

A las 17 horas tenían la incertidumbre de a que lugar que serían trasladados ya que no podían volver a sus hogares.

Una afectada Marta Mancilla, se quejó de la falta de ayuda del gobierno "no vino nadie, aquí los chicos están en vela desde las cinco de la mañana que no duermen, no hay colchones, si no es por la iglesia estaríamos con ropa mojada", señaló.

En La Unión

Llegar a un lugar que fue tocado por una inundación es un paisaje desolador y triste.

Desolador porque a su paso deja la marca de todo lo que tocó y triste porque con el agua se fueron los esfuerzos, las ilusiones y los logros de toda una vida o de parte de ella.

Fermina Mancilla una mujer mayor de edad que vive con su hija y una nieta, contó como vio flotar su heladera, que no se animaba a enchufar por miedo a quedar electroctuda.

"Perdí todo, la ropa se está secando al fondo, pero el aparador que hace poco compré está todo mojado, encima ahí guardaba algo de mercadería que compro cada vez que puedo, leche, harina, azúcar, todo se perdió, no sirve nada", dijo.

En 1º de Mayo

La situación no es distinta, el canal por donde debe correr el agua esta lleno de yuyos y basura, solo hace falta la firma deFerrocarriles Argentinos para que sea limpiado y posibilite una salida del agua, que no sea por el medio de las casas. Esa firma no llega. "Cuanto daría por que me den otra casita en otro lugar, pero nos ofrecen un terreno sin nada, ¿como hacemos para volver a construir?", dijo Julia Guzmán.

Uno de los chicos del barrio dijo que el agua caía adentro y también entraba por la puerta.Viven en dos piezas en una duermen su mamá y su papá y en la otra el con sus ocho hermanos.Ninguno fue a la escuela de ayer por que el único par de zapatillas que tienen se mojó .

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