La torrencial precipitación registrada el sábado entre las 16.30 y las 22, con intermitencias, provocó cortes en caminos comunales, siniestros viales y anegamiento en viviendas del asentamiento El Mirador y barrio La Merced, lo que originó la evacuación de 16 familias.
En la zona urbana, cinco automovilistas, a raíz del cruento chubasco, perdieron el control de sus rodados y fueron a impactar contra las barreras de un puente; otro en la ruta se salió de su carril y terminó en una zanja y los demás sufrieron colisiones menores. “Estos percances no arrojaron víctimas fatales, por suerte”, confirmó una fuente policial.
En el área rural, debido a las pendientes del lugar, el agua comenzó a deslizarse caudalosamente por lechos de arroyos y, en gran parte, por los caminos rurales y rutas vecinales, lo que provocó zanjas y acumulación de áridos y sedimentos, tornando difícil el tránsito vehicular. Estos daños pudieron observarse en los 10 kilómetros de la ruta provincial 73, desde su naciente en la ciudad de Humahuaca.
Otro corte perentorio se produjo en el camino comunal de Calete, a 1 kilómetro del barrio La Merced, a raíz del caudaloso curso de los arroyos del lugar.
Evidentemente ya comenzó el periodo de lluvias y confirma la preocupación de los quebradeños, puesta de manifiesto hace más de un mes, respecto a la falta de obras e infraestructura, como ser defensas, y sus consecuencias, cuando el fenómeno trae aparejado inconvenientes y destrozos en caminos y parcelas de cultivo. “La lluvia comenzó con algo de granizo, pero después fue todo aguacero. Ojalá que haya sido así en todas partes. Si no, con seguridad ya sabremos de las desgracias que ocasionara este fenómeno”, refirió un habitante de Humahuaca.
UN ASENTAMIENTO
DE RIESGO
En esta ciudad La necesidad de contar con una vivienda propia, urge a algunas familias a tomar terrenos en situación de riesgo, tal es el caso de cientos de grupos que se asentaron en proximidades de lechos de arroyos y ríos de secano, “lo que implica un serio riesgo de desgracia, cuando se precipitan lluvias con mucha intensidad”, refirió una comerciante de avenida Belgrano.
En el caso concreto de uno de los últimos asentamientos, El Mirador, en la parte alta de barrio La Merced, “provocativamente lo hicieron en el lecho de los cursos de agua que se originan en las alturas de Peñas Blancas y el Portillo”, dijo una fuente policial consultada al respecto y confirmó que el municipio local tuvo que evacuar a 16 familias, ubicándolas en un espacio del SUM del citado sector barrial.
Un antecedente grave de la crecida de estos arroyos en este lugar ocurrió hace más de una década, cuando varias viviendas fueron anegadas y arrasadas en algunos casos, en plena noche de intensa precipitación pluvial. Hasta ahora, no se ve planificación urbana alguna; Humahuaca sigue siendo tierra de nadie y, lo más grave, “fogoneada la ocupación”; faltan terrenos para viviendas, y si existen, son inaccesibles para los residentes locales debido a la mercantilización del Patrimonio de la Humanidad.
Se supo que la ocupación de varios terrenos no aptos para la construcción es promovida por personas inescrupulosas que, con el afán de contar con más propiedades y lucrar, incitan a la gente a edificar sus vivendas en espacios de riesgos. “Realmente se trata de gente que abusa y busca el negocio fácil de edificar lo más rápido posible con tal de alquilar o vender la construcción; esta gente no tiene necesidades, sólo busca el negocio”, aseveró un conductor de remís que hace base en la terminal de ómnibus.
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