Marcelo “Oso” Díaz, diputado bonaerense del GEN, dialogó con LaNoticiaWeb radio acerca del proyecto para dividir La Matanza y cruzó a los intendentes que impulsan las policías locales.
El diputado de la Provincia de Buenos Aires, Marcelo Díaz, detalló las características y fundamentos del proyecto para dividir algunos de los distritos más extensos del territorio bonaerense y explicó su negativa a la iniciativa de algunos intendentes para crear más policías municipales.
Usted ha presentado un proyecto para dividir La Matanza en cuatro municipios distintos. ¿Podría comentarnos un poco más acerca de la iniciativa?
No sólo es La Matanza el distrito que se pretende dividir en el proyecto presentado, sino también Almirante Brown y Lomas de Zamora. El proyecto en realidad no es de mi autoría, lo que hice fue volver a darle estado parlamentario al primer proyecto de división de La Matanza presentado por la diputada radical de ese distrito Liliana De Miguel en el 2000. Aclaro esto por una cuestión de honestidad intelectual porque este tema se viene discutiendo hace mucho y es importante rescatar a todos aquellos que han presentado iniciativas en este sentido.
¿Cuál es el objetivo de dividir La Matanza?
Es un distrito que tiene un millón de habitantes y su administración desde el punto de vista de la ley orgánica municipal es muy dificultosa. El control social por parte de los ciudadanos se hace muy difícil, el contacto de los habitantes con las autoridades se hace casi imposible. También hay diferencias geográficas muy marcadas, poco tiene que ver La Ferrer o González Catán con San Justo o Ramos Mejía. Se trata de establecer una división sobre la base de que municipio, que es la primera célula de la democracia, tiene que tener contacto con el vecino. Esto también hace a un orden y a una reforma política en la Provincia de Buenos Aires.
El peronismo diría que esto puede llegar a afectar el caudal electoral que su partido tiene en la Provincia. ¿Usted qué opina?
Realmente creo que menosprecian la capacidad de decisión del vecino. Un vecino vota en función de la propuesta política que le exhiban o de cómo ha gobernado quien se propone como candidato. Esta interpretación que hacen sectores del Partido Justicialista es la profundización del clientelismo fascista que tanto daño le hizo a la Argentina. El ciudadano tiene que tener control social sobre el gobierno municipal, tener acceso a la información pública, tener contacto con sus representantes. De ahí surge una mejor calidad de la política y a partir de ello mejora la gestión. Usted pregúntele a un ciudadano de La Matanza cuánto cuesta el contrato de recolección de residuos allí, contrato que tributa con sus impuestos. Seguramente no sepa. Lo que quiero decir en definitiva es que una buena gestión es premiada más allá de que a nivel nacional gane un partido u otro.
Otro tema en el que tuvo diferencias con el peronismo es el de las policías locales. ¿Por qué el GEN no avala el proyecto de las policías locales?
Nosotros votamos en contra de las policías municipales cuando Scioli las quiso hacer y estuvimos en contra históricamente en este tema de trasladar las fuerzas de prevención del delito al ámbito de las municipalidades. En su momento sostuvimos que el problema era el crimen organizado y el narcotráfico y que de allí derramaba a los demás delitos surgiendo la problemática de la inseguridad. Lamentamos haber tenido razón. Pero si después de Perez Corradi, de Anibal Fernández, del triple crimen, del aumento de los secuestros extorsivos, de la fuerte sospecha de la connivencia de la policía con los delincuentes, si después de todo esto, un puñado de intendentes viene a pedirme el traspaso de las fuerzas, más que motivarme, me hace sospechar.
¿Usted lo vincula más con una cuestión política que de seguridad?
Sí, yo lo vinculo con una cuestión política y económica. Y considero que aceptar esta iniciativa sería mejicanizar el territorio del Gran Buenos Aires, en ningún lugar la policía municipal funciona correctamente y en donde funciona no tienen las tareas que los intendentes pretenden darles. En general, donde fueron exitosas son policías de prevención social más vinculados a los delitos intrafamiliares, como la violencia de género o a problemas entre vecinos. Entonces una policía de prevención social preparada para conectar al Estado con el territorio sería más sensata. Pero querer combatir un delito transnacional, como es el narcotráfico, con una fuerza municipal me parece absolutamente ridículo. Están más preocupados por la caja de la policía que por la seguridad de los vecinos. Con caja me refiero a los fondos que se manejan legítimamente por tener a la policía en su órbita, no a la caja ilegal. Para los intendentes cuantos más fondos mejor.

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