Cinco de los intendentes que asumen como legisladores prefirieron no renunciar y pedir licencia. Qué marca la Ley Orgánica de las Municipalidades. La palabra de los protagonistas
La opinión pública y la opinión política en particular ven con mejores ojos a los que se van para no volver, más allá de las interpretaciones legales que se puedan dar a la cuestión. Se apoyan en eso de que “no corresponde” ejercer dos cargos al mismo tiempo. Los que hilan más fino hablan de la “prohibición” de ser titular en dos puestos electivos.
Los cuatro alcaldes que renunciaron son: Sergio Massa (Tigre), Héctor Gutiérrez (Pergamino), Darío Giustozzi (Almirante Brown) y Gilberto Alegre (General Villegas). En tanto, por la licencia opotaron: Sandro Guzmán (Escobar), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Patricio Hogan (General Alvarado), Aníbal Regueiro (Presidente Perón) y Ricardo Móccero (Coronel Suárez).
No hay reproches para los renunciantes, ya que los más duros cuestionadores entienden que la Ley Orgánica de las Municipalidades estipula que lo correcto es dejar definitivamente el cargo antes de asumir uno nuevo. Sí, en cambio,
los hay para quienes dejan la puerta entornada.
Hay reproches más que elocuentes, como el de Elisa Carrió, que impugnó ante la Justicia a todos los intendentes del país que no hayan renunciado a su cargo antes de asumir como legisladores nacionales (ver aparte). Aquí los apuntados son Martín Insaurralde y Sandro Guzmán. Zafan Hogan y Móccero, quienes desembarcarán en la Legislatura provincial.
“Las funciones de Intendente y Concejal son incompatibles con las de Gobernador, Vicegobernador, Ministros y Miembros de los Poderes Legislativo o Judicial, Nacionales o Provinciales”. Esto reza, sin más aclaración, el artículo 7 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, por lo que unos interpretan una cosa y otros interpretan otra totalmente distinta.
“La explicación es clara”, manifiestan allegados a los licenciados, principalmente haciendo hincapié en la cuestión legal. “La incompatibilidad está relacionada al horario y a lo económico”, destacan, y agregan que “se entiende que es incompatible porque se trata de cargos full time, por ende es imposible ejercerlos de manera simultánea”.
Relatan confiados que “en ninguna parte dice que los cargos sean incompatibles, lo que son incompatibles son las funciones que se llevan adelante en esos cargos”, y también destacan que en todos casos, las licencias aprobadas por los respectivos concejos deliberantes son “sin goce de sueldo”, por lo que tampoco existe una incompatibilidad económica.
Por si fuera poco, la mismísima Ley
Orgánica de las Municipalidades brinda la posibilidad a los mandatarios comunales de solicitar licencia, y a los concejales de otorgarla.
Aclarado lo vinculado con la parte legal, queda en veremos lo reñido con la cuestión ética. Como no cumplieron con los cuatro años para los que fueron electos al frente del municipio, tampoco pueden llegar a cumplir con los cuatro para los que fueron electos en el Congreso o la Legislatura.
Los cinco alcaldes que pidieron licencia (Insaurralde, Guzmán, Móccero, Regueiro y Hogan), quizá más adelante se den cuenta de que lo legislativo no es lo suyo y, renuncia mediante, vuelvan al pago chico a ejercer como intendentes hasta 2015 (justamente para eso fueron votados en 2011). En política nunca se sabe, y menos aún cuando la puerta no queda abierta ni cerrada.










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