El Fondo Federal Solidario, mejor conocido como "Fondo Sojero", fue lanzado en marzo de 2009 frente a los reclamos de la oposición y la dirigencia rural, que cuestionaban que el dinero obtenido por las polémicas retenciones a las exportaciones de soja no eran "federalizadas".Ahora, a un año de la firma del decreto 440/09, que establecía que los fondos obtenidos por las retenciones se repartirían del mismo modo que los fondos coparticipables -70 por ciento a la Nación, 30 por ciento a las provincias, e igual proporción a nivel provincial-, los intendentes bonaerenses aseguran que el dinero enviado "no es determinante" para las cuentas municipales.
Carlos Casares, por ejemplo, recibió en concepto de coparticipación 500 mil pesos, cuando los cálculos realizados en base a la cosecha 2008 indicaban que podía llegar a recibir hasta 1,2 millones. En tanto, 9 de Julio esperaba recibir, en base a la misma estimación, 1,7 millones, y recibió 670 mil.
Estos fondos, según algunos jefes comunales, "no son significativos". Así lo indicó el intendente de General Pinto, Alexis Guerrera (FpV), quien sostuvo que estos aportes "no cambian la realidad financiera del municipio".
Por su parte, el senador bonaerense y ex intendente de Carlos Casares, Omar Foglia, indicó a DIB que el dinero del fondo sojero "es acotado", pero reivindicó la iniciativa al sostener que "es un fondo extra con el que contamos para que vuelva a la gente en obras, es igualador social".
OTROS USOS
Sin embargo, y a pesar de que el decreto Nº206/09, publicado el 19 de marzo de 2009, establece que los fondos girados deben ser utilizados para "obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales", y que prohíbe expresamente su uso para gastos corrientes, no en todos los casos se respeta esta disposición.
En diálogo con DIB, un jefe comunal mencionó que, en ocasiones, el dinero se destina para realizar obras ya licitadas con presupuesto municipal, de manera de liberar esos fondos para gastos corrientes.
Esta práctica, que busca dar "oxígeno" a las alicaídas arcas comunales, no es estrictamente ilegal, pero va contra el espíritu original del Decreto de Necesidad y Urgencia que conformó el Fondo.
Consultado al respecto, Duclós señaló que "es difícil desviar fondos", ya que se trata de "un esquema con mucho control, que debe rendirse a fin de año ante el Tribunal de Cuentas".
Sin embargo, hay un atajo legal para ello: el intendente de 9 de Julio, Martín Batistella, reconoció que en su comuna "se usaron fondos para otros fines", y señaló que los municipios que terminaron con sus cuentas en rojos fueron autorizados por la Legislatura provincial para usar fondos afectados, con la condición que durante 2010 el dinero sea destinado a sus fines originales.
"Es una cuestión de contabilidad, cuando los recursos propios no alcanzan, se necesita usar estos fondos", indicó el jefe comunal.
OBRAS
A pesar de que algunos jefes comunales aseguran que los fondos girados son escasos en relación a lo esperado, indican que sirvieron para realizar obras públicas que de otra manera no se hubieran podido llevar a cabo.
"El dinero enviado nos ha servido para controlar el avance de las aguas en el distrito y también para concluir algunos trabajos en el Hospital Municipal", señaló el intendente de Alberti, Leonel Zacca.
En tanto, su par de Azul, Omar Duclós, indicó que "el fondo nos alivió mucho" y, frente a las críticas del sector rural respecto de los destinos de ese dinero, señaló que "los trabajos que encaramos están relacionados con la emergencia hídrica", y señaló que "hemos consensuado el trabajo con la Sociedad Rural para la colocación de caños y la desobstrucción de canales.
EL DATO
140 MILLONES
En los primeros dos meses del año, Buenos Aires recibió del Fondo Federal Solidario unos 140 millones de pesos, de los cuales 97,5 millones –el 70 por ciento- le corresponde a la Provincia, y 42,5 millones a los municipios, repartidos según el Coeficiente Único de Distribución
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