Luego de la partida de Camau Espínola de Corrientes, y con las evidentes diferencias internas que comienzan a salir a luz, el PJ local busca –a través de sus intendentes- reposicionarse de cara a lo que se viene, con la clara intencionalidad de volver a presentarse como opción de poder.
Claro que, en ese esquema de disputas, los objetivos chocan: o se consolida un espacio político para enfrentar al poderío de Eco con posibilidades de triunfo; o se comienzan a gestionar cosas por separado para mostrar gestión en cada comunidad, y desde ahí aventurarse al desafío electoral.
Este segundo punto parecen haber elegido la mayoría de los jefes comunales peronistas (o K) ya que por lo pronto el Foro que los unía en un espacio común se diluyó… ya no existe.
Tras la presidencia de Camau Espínola, se conformó una Mesa Ejecutiva, constituida con los intendentes de Santo Tomé, Víctor Giraud; de Curuzú Cuatiá, Gabriel Domínguez; de Goya, Gerardo Bassi; de Perugorría, Angelina Lesieux.
Ellos buscaron, con poco éxito, ser nexos ejecutores de una gestión que impulse logros desde lo institucional (con aceitadas relaciones con Nación, pero también con la Provincia). Los impulsó el pragmatismo: no podían avanzar en nada sin fondos.
Y es ese pragmatismo el que hoy los separa, al menos en lo formal.
Por iniciativa en conjunto, o por decantación, los intendentes consideraron que era más productivo encarar las gestiones ‘por su cuenta’, y fue así que el Foro pasó a la historia.
Pero, el desbande formal que originó éste cambio de estructuras, es aún más profundo en las situaciones personales de cada Intendente. Así como ‘el punto extra’ dejó en evidencias posicionamientos extremos muy distintos, hay muchas otras cuestiones que separan intereses y dividen las aguas.
La mayoría, elige el silencio para encarar sus trámites en Salta y 25 de Mayo. Saben que es peligroso pactar con el enemigo político, pero también saben que solos… no llegan a nada… y los vecinos exigen, con razón.
Hay casos paradigmáticos: comunas fuertes e importantes, que ante la alternativa de ‘prenderse fuego’, buscan protección y ayuda de la billetera. Así de simple. Así de efectivo.
Con ese panorama todos van al escenario que se viene absolutamente debilitados. Ese es en definitiva el elemento predominante de la situación: se debilitaron?... o los debilitaron?.
Conociendo los protagonistas de la historia, está muy claro que se les forzó a la desunión… divide, y reinarás. Muy claro.


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