El intendente Miguel Lifschitz abrió ayer el período de sesiones ordinarias del Concejo con un llamado al diálogo con la oposición y el planteo de actualizar automáticamente algunas tasas municipales. Es que los datos son elocuentes: sólo el 34 por ciento de los servicios asociados al pago de la tasa general de inmuebles (TGI) se financian exclusivamente con lo que recauda ese gravamen. El desfasaje se cubre con fondos de la coparticipación, el pago del derecho de registro e inspección (Drei) y endeudamiento.
El jefe comunal llegó pasadas las 11 al Palacio Vasallo, donde fue recibido por las autoridades del cuerpo en un clima amable. Así, tras los actos protocolares de rigor, se metió de lleno (y sin leer ningún discurso) en una recopilación de logros y desafíos por delante.
Pero si de desafíos se trata, ayer se jugó una carta importante. Fue cuando aludió a la necesidad de trabajar en la readecuación de las tasas a partir de la situación inflacionaria y los ingresos. En el caso del Drei, ese gravamen tiene un mecanismo de actualización automática, porque se aplica como alícuota sobre la recaudación de los comercios. Pero no sucede lo mismo con la TGI, y es en esa tasa donde Lifschitz centró la lupa.
"El proceso inflacionario va licuando los ingresos y eso significa cada vez menos recursos para invertir en obras y servicios para la población", advirtió, por lo que remarcó que se necesita un mecanismo de actualización similar a la del Drei para las tasas fijas, como la TGI.
A la idea de Lifschitz, el secretario de Hacienda, Gustavo Asegurado, la volcó en números. "Lo que genera la emisión de la TGI alcanza para cubrir el 34 por ciento de todos los gastos asociados al cumplimiento de este gravamen", explicó.
Los datos oficiales resultan elocuentes. En 2009 se invirtieron 599 millones de pesos, pero la emisión de la TGI fue de sólo 203 millones. Esto refleja que lo recaudado por el cobro de la tasa quedó desactualizado y va muy detrás de los certificados de servicios de alumbrado, barrido y limpieza que se pagan en esta época inflacionaria.
"¿Cómo se cubre el desfasaje entre lo que se recauda y lo que se gasta en prestar los servicios?", le preguntó este diario a Asegurado. "Con fondos coparticipables, el Drei y con endeudamiento", admitió el administrador de las finanzas locales.
Biblioteca. En sus 66 minutos de discurso, Lifschitz enumeró obras públicas con financiamiento nacional, repasó proyectos en marcha, como la instalación de 2 mil contenedores metálicos, y prometió la construcción de la Biblioteca del Bicentenario.
También anunció la construcción de 1.500 viviendas en la zona noroeste y anunció que 48 horas atrás se había firmado el decreto por parte del gobierno nacional para la ejecución de las viviendas en el barrio Toba.
Además mencionó grandes temas de infraestructura, como energía eléctrica, aguas y saneamiento. En tal sentido, anunció la ejecución de cloacas en convenio con la provincia.
Con respecto a la autonomía, se refirió a la necesidad de crear una policía municipal y de tribunales de pequeñas causas. Planteó la necesidad del fortalecimiento de la participación y específicamente reivindicó el Presupuesto Participativo, aunque reconoció inconvenientes por los aumentos de los costos para la culminación de los proyectos votados.

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