“Los caídos en el cumplimiento de su deber nunca mueren, sino que permanecen siempre entre nosotros”, manifestó el Intendente Carlos Arroyo en el acto en el cual se pintó en Colon e Yrigoyen, a un año del fallecimiento del subteniente de la Policía, quien fue atropellado por un conductor alcoholizado al intentar eludir un control de alcoholemia.
El intendente Carlos Fernando Arroyo participó de la colocación de un cartel y una estrella amarilla en memoria del subteniente de Policía de la provincia de Buenos Aires Néstor Fabián Mendiola, de 34 años, quien falleció hace un año como consecuencia de haber sido atropellado por un conductor alcoholizado que intentó eludir el control de alcoholemia que se realizaba en Av. Colon e Hipólito Yrigoyen por parte de personal de Tránsito.
El acto comenzó con una oración a cargo del Padre Gastón Buono, quien bendijo la ceremonia, la estrella pintada sobre el asfalto y el cartel colocado sobre la vereda en Av. Colón entre Hipólito Yrigoyen y Mitre. Allí, estuvieron representes familiares directos del agente policial, sus padres, amigos y compañeros, así como funcionarios del Gabinete municipal y concejales.
“Los caídos en el cumplimiento de su deber nunca mueren”
El intendente Arroyo brindó, de manera emotiva, unas palabras en recordatorio de Mendiola: “Es muy difícil hablar en una situación así, ante la pérdida de una vida en cumplimiento de su deber. Esto es demostrativo de hasta dónde llega el sacrificio de algunas vocaciones, como por ejemplo la del policía. Yo pienso que los caídos en el cumplimiento de su deber nunca mueren, sino que permanecen siempre entre nosotros. El espíritu de Fabián estará cada vez que uno de nosotros cumpla con su deber”.
Personal de Tránsito, del EMVIAL y del ENOSUR fueron los encargados de llevar adelante las tareas operativas de este homenaje, pintando y colocando el cartel en recuerdo del efectivo caído en servicio en avenida Colón entre Mitre e Hipólito Yrigoyen en la madrugada del 21 de julio de 2015.
El conmocionante caso sucedido hace 1 año
El accidente que conmocionó a la ciudad se produjo en la madrugada del Día del Amigo del 2015, cuando Lucas Carnero atropelló y mató al policía Fabián Mendiola que había intentado interceptarlo previamente en un control de alcoholemia montado en la intersección de la Avenida Colón e Hipólito Yirigoyen.
Lucas Carnero, que iba acompañado de otros tres jóvenes, fue detenido en Arenales y Almirante Brown, luego de ser perseguido por varias cuadras. La aprehensión se registró en horas de la madrugada del martes 21 de julio de 2016, y el joven conducía con 1,44 miligramos de alcohol en sangre, sin seguro en el auto y con una licencia de conducir ilegal.
Según pudo establecerse por los investigadores, el hecho de estar alcoholizado llevó al joven a intentar fugarse y evitar la multa que iba a recibir, además del secuestro de su automóvil marca Volkswagen Up de color blanco.
En lo que respecta al trámite de la causa que se le sigue a Carnero, el fiscal Pablo Cistoldi solicitó que fuera elevada a juicio oral por el delito de homicidio simple con dolo eventual, figura que prevé la pena de 8 a 25 años de prisión.
La carátula de la causa nunca cambió, pese a la insistencia de la defensa en que pasara a ser "homicidio culposo", que prevé una condena menor, con mayor posibilidad de excarcelación. Por ende, Carnero seguirá preso hasta el debate oral, que se realizará en los próximos meses.

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