Intelectuales ponen en su lugar a funcionario de Cultura

Intelectuales ponen en su lugar a funcionario de Cultura
Leonardo Martí desparramó hace una semana frases contra críticos del kirchnerismo y también algunos de los participantes de la Feria del Libro. Respuestas con altura.
"...A un caballero, en una discusión teológica o literaria, le arrojaron en la cara un vaso de vino. El agredido no se inmutó y dijo al ofensor: Esto, señor, es una digresión; espero su argumento".

El extracto es de El Arte de injuriar de Jorge Luis Borges, quien cita una réplica varonil del escritor inglés Thomas De Quincy.

Sin ánimos de polemizar, Martín Caparrós, uno de los intelectuales tildados de poco coherentes por el coordinador de la Feria del Libro, Leonardo Martí, hizo suya la cita de Borges para referirse al tema. Algunos de sus colegas aludidos por el funcionarios decidieron llamarse al silencio y otros reflexionaron sobre los dichos.

Martí, en una nota publicada por este diario el domingo pasada y ante la consulta de por qué no se había invitado a intelectuales críticos del Gobierno nacional, lanzó una sucesión de agravios contra figuras del pensamiento y el periodismo argentino.

Replicando aquel pasaje de uno de los ensayos del libro Historia de la Eternidad, publicado en 1936, Caparrós respondió a Los Andes: "A tu pedido, leí las declaraciones del coordinador provincial, y nada de lo que dijo me pareció digno de una conversación. Como escribió Borges en El arte de injuriar, fueron solo digresiones; todavía espero, si los tiene, sus argumentos".

Dice Borges, casi al final de este ensayo y respecto de la réplica que reflejó De Quincy: "El protagonista de esa réplica, un doctor Henderson, falleció en Oxford hacia 1787, sin dejarnos otra memoria que esas justas palabras: suficiente y hermosa inmortalidad".

Sin más que decir, el periodista y escritor argentino, quien arrancó su carrera en el diario Noticias en 1973 en la sección policiales, que estaba a cargo de Rodolfo Walsh, prefirió no ahondar en las declaraciones de Martí, quien había dicho: "Algo pasó para que en cuatro o cinco años se diera vuelta de golpe Caparrós, escribiendo para El País de Madrid y diciendo unas barbaridades. La coherencia también es parte de los intelectuales".

Quien también respondió pero sin entrar en discusión fue el filósofo Tomás Abraham, a quien Martí también acusó de "saltar el charco" luego de "venir del peronismo". "Se debe confundir con otra persona.

Yo nunca fui peronista ni salté el charco. A ese señor hay que preguntarle qué quiso decir, no me interesa", respondió el reconocido escritor, quien ha elogiado el socialismo que impulsa Hermes Binner.

Este diario intentó ubicar a Beatriz Sarlo, calificada por Martí de "poco seria intelectualmente". La columnista en Diario La Nación, ensayista y profesora de Filosofía, prefirió no intervenir en la controversia.

Las declaraciones del coordinador de la feria generaron repudios, pedidos de informe en la Legislatura y críticas editoriales de los medios locales que focalizaron sobre determinados puntos de la entrevista.

Más allá del criterio de selección de los invitados una de las frases que más molestó en el ambiente cultural fue: "Graciela Maturo viene de la derecha". La escritora, doctora en Letras, transitó sus estudios junto a Julio Cortázar y Leopoldo Marechal, entre otras grandes figuras de la literatura nacional.

De hecho, en esta oportunidad fue invitada por el Ministerio de Cultura para disertar sobre Marechal, reconocer a Antonio Di Benedetto y para ser homenajeada por su calidad intelectual.

Maturo llegará a la provincia el viernes 26 para exponer el lunes en la Feria del Libro. Respecto de los dichos de Martí, la mujer priorizó su amor por la provincia y dejó en el pasado cualquier tipo de polémica: "Conozco parcialmente la polémica, no le he dado importancia. Quisiera conversar con Leonardo Martí ya que fue él quien me invitó y estoy agradecida".

Claro que con altura, opinó sobre las declaraciones: "No me considero de derecha pero tampoco creo que ser de derecha sea un insulto. La izquierda o la derecha son categorías anacrónicas".

La prestigiosa intelectual fue perseguida durante la Revolución Libertadora de 1955 junto a otros colegas que debieron exiliarse y abandonar sus tierras. Maturo hizo una reflexión del clima social actual: "La sociedad está muy politizada. Hay demasiado encono y división social", y dejó un mensaje: "En un país más equilibrado tendría que verse al que piensa distinto como un compatriota".

La escritora, lejos de querer polemizar, aseguró: "Le resto belicosidad e importancia a lo que pasó. Trataré de cumplir con los tres temas que voy a presentar en Mendoza, es decir, sobre Marechal, Di Benedetto y el Martín Fierro. Lo voy a hacer con mucha alegría, quiero mucho a Mendoza y nunca me fui del todo de allí".

Maturo iba a ser presentada por el escritor Manolo Giménez, quien desistió de participar en la feria tras las declaraciones del coordinador de la Feria.

Giménez explicó a la ministra de Cultura, a través de una carta, que su decisión responde "al malestar" que le produjeron "ciertas expresiones que cobraron estado público a través de diversos medios de difusión, donde se manifestaron algunos lineamientos que habría seguido la organización de la Feria del Libro en lo que concierne a la selección de invitados y participantes".

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