Parte de los equipos fueron donados por Japón. Otra se adquirió con apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
En el vertedero San Javier está prácticamente terminada la primera planta clasificadora de la capital salteña, en la que 141 hombres y mujeres, agrupados en tres cooperativas, recuperarán plásticos, cartones, metales y otros desechos inorgánicos, lejos del lacerante e insano ambiente de las trincheras.
Los organismos municipales que empezaron a trabajar en el proyecto hace tres años esperaban habilitar el complejo el próximo miércoles, pero los técnicos encargados del montaje pidieron algunos días más para ajustar la puesta en funcionamiento de los equipos. Así lo informó ayer tarde el secretario de Financiamiento y Desarrollo Local, Gabriel Chibán, uno de los funcionarios a los que el intendente Miguel Isa encomendó las primeras gestiones el 6 de octubre de 2010.
La recuperación de los llamados residuos secos vendrá a complementarse con la ya operativa planta que captura y quema el gas metano producido por la descomposición de los desechos orgánicos enterrados en las trincheras; las capacitaciones y apoyos técnicos que empezó a ofrecer el INTI a las cooperativas de recuperadores, la separación de residuos en origen “Separemos Juntos” y otros programas municipales que tienen como principales responsables al secretario de Ambiente y Servicios Públicos, Darío Madile; el subsecretario de Desarrollo y Cooperación, Mauro Sabbadini, y a su par de Servicios Públicos y Control Ambiental, Normando Zúñiga.
La planta instalada en San Javier incluye un galpón, dos prensas industriales, un motoelevador y carretillas que donó a la Municipalidad de Salta el Gobierno de Japón. A este equipamiento se suman una tolva y una línea de cintas transportadoras fabricadas en Rafaela (Santa Fe), a un costo de $220 mil. La adquisición se hizo con un subsidio que otorgó el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.
En 2011, la Municipalidad de Salta presentó ante la cartera nacional que conduce Lino Barañao un proyecto denominado “Incorporación de nuevas prácticas tecnológicas y mejoras en la calidad de vida de las cooperativas de recuperadores de residuos del relleno sanitario San Javier”. La propuesta resultó elegida entre los proyectos ganadores del llamado a concurso de la Línea DETEM (Desarrollo Tecnológico Municipal) 2010 y obtuvo así un financiamiento no reembolsable de $274.600, sobre un costo total del proyecto de $435.130, que completó el municipio con aportes de recursos no monetarios.
Concluidos los procesos administrativos, en el último trimestre de 2012 se inició la etapa ejecutiva del proyecto, que tiene objetivos sociales y ambientales bien marcados.


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