Juan Pazos Romero, director de Desarrollo de Negocios de América de la empresa Rio Tinto, dijo que las negociaciones con Paraguay están altamente avanzadas. La procesadora de aluminio se instalaría en la zona de Encarnación, frente a la localidad misionera de Candelaria.
Desde la empresa fueron contundentes al afirmar que primero se tienen que estudiar una serie de factores, como la ubicación de la fábrica y si se estará bajo el régimen de maquila o un régimen tributario general, para su posterior instalación.
Uno de los “obstáculos” principales a ser superados son el precio de la electricidad, la infraestructura y el sistema impositivo. Menciona la empresa que hablar de u$s 60 por megavatio-hora (MW/h) es muy relativo, porque lo importante es el retorno que tendrá la empresa durante las operaciones.
Explicaron además que no se puede comparar el consumo de energía de una planta fundidora de aluminio con otras industrias, porque RTA estará trabajando como industria de base de una materia prima que no existe en Paraguay. De igual manera, afirmaron que en ningún momento la compañía canadiense solicitó un subsidio en los precios de la energía eléctrica y este no existirá.
El representante de Río Tinto, Romero dijo que si bien la energía eléctrica de Paraguay fue uno de los principales intereses para traer la industria, no es el único factor. También incidió la logística que se tiene por la hidrovía y la cercanía del mercado con Brasil. Sin embargo, indicó que radicarse en Paraguay no es la única opción y hay otros países donde también sería posible.

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