Desde que asumió la nueva conducción del Insssep el déficit prestacional no se revertió y en los últimos días el afiliado debió abonar cada uno de los gastos para curar su afección, desde la consulta hasta los análisis.
Virtualmente la obra social está suspendida porque el valor del plus para una consulta puede costar hasta 80 pesos y los estudios cuestan entre 100 y 300 pesos, de acuerdo con su complejidad. Y cuando el afiliado pregunta, la respuesta es la misma, sin importar quien sea el prestador: “Los valores que paga el Insssep son ridículos y además no abona desde septiembre. Lamentablemente debemos cobrar el plus”. En las últimas horas la Federación Médica del Chaco, entidad gremial que agrupa a un número importante de prestadores, informó que la obra social pagó --la mitad en efectivo y la otra mitad con cheques diferidos-- 10.000.000 de pesos, correspondientes a septiembre y parte de octubre. “Servirá para descomprimir la situación; pero no alcanza para solucionar el conflicto que mantenemos con el Insssep y tampoco podemos confiar en que en poco tiempo más vuelvan a cobrarse todas las prestaciones”, señaló uno de los dirigentes consultados. “Como ocurre en cualquier empresa, si los empleados no cobran reclamaran a la patronal. Sucede lo mismo con las prestaciones y el afiliado debe presentar la queja en la obra social, es lo que corresponde porque ella es la que no está pagando”, manifestó. “En el interior el panorama es aún peor. Lamentablemente no se hizo mucho para cancelar los pagos adeudados. Es lógico que los médicos comiencen a cobrar un plus o a suspender la obra social”, sostuvo. “Ahora los profesionales esperan que el directorio y la provincia pongan en marcha un mecanismo para terminar con la deuda que se generó desde 2008 hasta la fecha, varios millones de peso de por medio”, indicó. Varias denuncias En el transcurso de las últimas dos semanas, varios afiliados denunciaron ante NORTE el cobro de abultadas cifras para recibir atención médica, prácticamente el valor de una consulta para quien no tiene obra social. Como para muchos es imposible afrontar los gastos, debieron recurrir a los hospitales y ocupar los turnos que en realidad debieran estar a disposición de los chaqueños que no tienen obra social. Si bien la mayoría destacó la buena atención recibida en el nosocomio público, todos señalan que no fueron atendidos por su médico de cabecera y debieron postergar los análisis ordenados por falta de recursos. Nadie responde Uno de los afiliados afectados por el atraso del Insssep denunció que ayer pretendió hablar con el presidente del organismo, Antonio Morante, para recibir una respuesta por parte de la obra social. El presidente se negó a atenderlo y tampoco consiguió que otro funcionario de la obra social le respondiera si van a reintegrarle las facturas pagadas, dado que las prestaciones están contempladas. El damnificado se presentó como Pablo Cañete, quien relató el derrotero que le tocó vivir con su hijo, que debió ser atendido en un hospital por el monto que pretendieron cobrarle los profesionales privados.
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