Un joven, a quien le falta su pierna derecha, cansado de reclamar por ayuda y al entender que ninguna autoridad lo escucha, incendió su silla de ruedas frente a la entrada de la Municipalidad y se encadenó a un árbol tratando que le brinden una mano.
El joven afirmó además que tiene "una mamá gravemente enferma y dos hermanitos que alimentar”, acotando que “he estado pidiendo en los semáforos, pero ya en dos oportunidades fui atropellado”
La increíble protesta fue seguida atentamente por quienes en ese momentos, camioneros de contenedores y docentes, también expresaban su bronca ante las oficinas de Gustavo Pulti...

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