El intendente Pablo Bruera promociona como un eje central de su campaña política, una serie de “jornadas solidarias” en las que se pintan dependencias estatales. Insólitamente se lo promueve como una gesta patriótica, cuando en verdad es obligación del municipio cuidar y mantener dichos espacios.
Escuelas públicas que se encuentran en deplorable estado, clubes donde los presidentes son punteros que responden al Intendente, y hasta Direcciones municipales, fueron pintadas como parte de un programa que impulsa el intendente Bruera para intentar levantar su imagen pública antes de las Primarias del 9 de agosto.
Esta iniciativa, promovida de manera fervorosa por las redes sociales de los militantes, funcionarios, punteros y hasta el propio intendente Bruera bajo el título de “Ciudad limpia y verde”, tiene su correlato con el programa de “Ciudad Limpia” que impulsó el ex intendente Julio Alak en 2007, su último año de gobierno.
En este caso, la propuesta que busca “vender” a la gestión municipal como si tuviese un compromiso por el cuidado patrimonial, se realiza en la práctica meramente con intencionales proselitistas, generadas ante la necesidad de captar la atención del electorado en las urnas.
Pero paradójicamente no se ayuda a instituciones de bien público que necesitan del Estado, sino que se pintan (no acondicionan, se pintan) las paredes de escuelas públicas, edificios y dependencias del propio municipio, con lo cual en estas “jornadas solidarias”, sólo se está cumpliendo con el rol que se entiende, debería cumplir cualquier estado.
De manera casi hasta aberrante, desde hace dos meses tanto el intendente como su gabinete se muestran “comprometidos con la ciudad”, pero no se profundiza con las demás necesidades que tienen por ejemplo las escuelas de la región que literalmente “se caen a pedazos”, sino que con simples tarros de pintura y brochas, buscan ser “mejores personas”.
La lista de edificios que han sido pintados por esta tropa de empleados municipales que portan chalecos verdes, es bastante amplia, pero en todos los casos se remiten como ya se dijo, a espacios públicos dependientes de la Municipalidad o de la provincia de Buenos Aires.
Así se encuentran la sede del Ministerio de Economía de la provincia; escuelas públicas de diversas localidades; la ya mencionada Secretaría de Niñez; la Casa del Niño que también es Municipal; el Hospital Odontológico donde Lilen Bruera, la hermana del intendente, es la Directora; el Club Juventud que regentea un puntero bruerista en Altos de San Lorenzo; el Jardín de Infantes Municipal N° 5; la Biblioteca López Merino; y hasta el Centro de Salud Municipal N° 13.
“Bruera busca promover como un hecho patriótico de su gestión el haber pintado los espacios públicos que tiene la obligación de cuidar y mantener”, graficó un dirigente platense, que lamentó: “Para peor, sólo pintan los lugares, mientras los techos se caen a pedazos, las ventanas no tienen vidrios, las aulas de escuelas están sin gas en gran parte de las escuelas de la periferia de la Ciudad, y las salas de salud no tienen profesionales que atiendan las necesidades de los vecinos”.


Comentá la nota