Desde Conciencia Ambiental aseguran que además de limpiar los accesos a San Miguel de Tucumán el Estado debería educar a la población para que tome verdadera concienca.
"Siguen ensuciando, esta vez debajo del Puente Barros, camino al Aeropuerto Internacional, otra entrada importante al Jardín de la República. Gente que viene de otros lugares debe ver los trapos sucios y la mala conducta. Siendo la primera impresión de nuestra querida provincia. Los ojos de los visitantes no mienten, ven la actual realidad", expresó el presidente de Conciencia Ambiental Pedro Martínez, quien aportó una fotografía en la que se observa una camioneta blanca que arroja basura.
"Si bien es cierto que con la creación de la novel Secretaria de Saneamiento Ambiental y las promulgaciones de leyes por parte del parlamento tucumano, imponiendo sanciones que van desde multas hasta secuestro de vehículos, se limpió el gran basural a cielo abierto que había en la Avenida de Circunvalación, uno de los accesos a la Capital tucumana, todavía existe algo mucho más profundo, arraigado en la sociedad, en su idiosincrasia: desprenderse de sus residuos y perjudicar a los demás con su accionar. Está visto que no solamente son los carritos los que ejecutan la tarea antisocial de ensuciar en lugares que no corresponde", resaltó.
Para Martínez el problema es "cultural, no se trata solamente de agachar la cabeza y darle para adelante a la limpieza y sancionar a los desaprensivos, ya que se limpia en un lugar, pero esta gente va hacia otro que no está custodiado y arroja basura. Una historia sin fin".
En este sentido resaltó que "las sanciones y los secuestros tienen sus límites; ¿qué sucederá cuándo pase el tiempo y la limpieza quede en el olvido? Es decir, en los tiempos políticos se mueven cosas que antes se habían pasado de largo".
Por último indicó que "para que esta limpieza sea realmente sustentable en el tiempo y no solamente un maquillaje, la llave está en educar a la gente, brindarles charlas, conferencias sobre el cuidado del medio ambiente, enseñarles a no ser agresivos con su entorno. Sancionar, multar, secuestrar, sólo sirve al principio, luego pasa a ser una historia, en cambio lo único que maneja indefectiblemente al ser humano es su propia conciencia".
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