En ocasión de su visita a El Espinillo, el gobernador aludió al efecto positivo que ha tenido la intervención estatal en el proceso de comercialización de la producción primaria.
Aquí hizo referencia al sermón del sacerdote que proponía amar al enemigo por tratarse de una obra de amor y su respuesta fue la siguiente: “Le seré sincero; si le dijese que lo voy a hacer mentiría...aunque sí le digo que vamos a dar el primer paso para llegar, después, a amar, que es el perdón”. Tras cartón, subrayó:”Les perdonamos, no saben lo que dicen, no saben lo que hacen”.
De todos modos, al seguir esta línea de reflexión, el gobernador manifestó su predisposición a seguir haciendo el esfuerzo “para llegar a amarlos, aunque ello demandará un análisis muy profundo, motivo de mucha oración pero por sobre todas las cosas con la convicción de que lo que estamos haciendo, como siempre me lo recalcó mi madre, es actuar de buena fe y si hemos cometido algún error no fue con intencionalidad ni dolo”.
Al mismo tiempo, Insfrán pidió a sus comprovincianos “que utilizan la crítica como herramienta política , que por favor no nos dejemos llevar por esa apetencia de ocupar un lugar, un espacio, a costa de ir pisoteando al otro”.
“Es que la política es algo sublime”, resaltó para hacer notar que el hombre no puede vivir fuera de ella “porque cada uno de sus actos es político y a lo que debemos acostumbrarnos en democracia es discutir proyectos, lo que queremos para Formosa, cual es el proyecto que proponemos para la construcción de nuestra provincia, cual es el proyecto político de Nación que queremos”, propuso.
Añadió Insfrán que también se debe discutir acerca de “cuál es el proyecto político de globalización que queremos porque la globalización y el continentalismo están, pero hay diferentes formas de acuerdo con el pensamiento ideológico de cómo hacerlo porque cada vez que se promueve la construcción política se concibe para beneficiar a alguien”.
En el caso particular de su convicción ideológica, el gobernador confió que “ nosotros al alguien que queremos beneficiar es a cada uno de los habitantes del pueblo de Formosa , a cada uno de los argentinos, es decir la integración donde el centro es el hombre de carne y hueso; la otra es la integración al servicio del mercado y del capital”.
Sobre esto último, memoró “ ese es el que está crujiendo y mostrando el rostro más perverso en este momento por la forma en que está castigando a los pueblos de la eurozona y que pese a esta realidad critica se insiste con recetas que ya han demostrado que lo único que dejan afuera del proyecto es a esa inmensa mayoría de seres humanos”.
Sobre lo que dio en llamar “la nueva construcción”, el jefe del Ejecutivo dijo que fue la que el ex presidente Néstor Kirchner, desde el año 2003 cuando inició la gestión nacional actual.


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