Ladrones armados intentaron ingresar a la casa de Ricardo Casal, en City Bell. Se tirotearon con un custodio. Investigan si uno de ellos resultó herido. “Fue al voleo”, aseguró el funcionario
La frustrada entradera ocurrió a las 6.15 de la mañana en la vivienda particular de Casal, ubicada en 17 entre 473 bis y 474 y se mantuvo bajo estricta reserva policial y judicial hasta horas de la tarde, cuando Trama Urbana se acercó hasta el lugar y hasta el propio Casal salió públicamente a aclarar lo sucedido.
“El custodio (un policía de civil) entró el diario hasta cerca de la casa y una puerta de acceso lateral quedó entreabierta. Pasó un auto, vieron esto y pensaron que era un olvido. Dejaron el auto como a 100 metros y cuando venían caminando, el policía escuchó los pasos y se puso a la expectativa. Ellos intentaron ingresar, se lo chocaron al policía y salieron corriendo con tanto temor que a uno se le cayó un arma y un celular personal” relató el ministro. Y especuló con que al toparse con el custodio “se sorprendieron”, porque “mide 1.95 metros y tiene un cuerpo de atleta”.
Tiroteo
Casal explicó que en esa secuencia se desató el cruce de disparos porque un ladrón que estaba en la esquina de “campana”, al ver al policía corriendo, le tiró al menos dos veces “para amedrentarlo”. El custodio respondió una vez. Y luego los delincuentes salieron huyendo.
En la escena se encontraron vainas de un arma calibre 45, mientras que la pistola secuestrada fue una 9 milímetros sobre la que pesaba un pedido de secuestro, informaron fuentes oficiales.
Finalmente, los malvivientes se subieron al auto -que vecinos señalaron sería de color oscuro- y escaparon junto a un posible cuarto delincuente que se quedó al volante.
Por su lado, un vecino de la cuadra consultado por Trama Urbana -que pidió expresa reserva de su identidad- relató que “recién me levantaba y escuchamos corridas y un total de 3 tiros. Fue en la casa de Casal y hubo muchos movimientos de policías, pero en el barrio no sabemos más que eso”.
Habría un
delincuente herido
Fuentes policiales consultadas aseguraron que uno de los ladrones que se enfrentó al custodio se retiró tomándose el vientre, por lo que creen pudo resultar herido. Sin embargo, en la escena no se hallaron manchas de sangre que sostengan esta hipótesis.
Igualmente, a las 7 de la mañana la jefatura de Operaciones de la policía Departamental La Plata dio la instrucción a todas las dependencias de La Plata, Berisso y Ensenada de recorrer hospitales, salitas sanitarias y clínicas en busca de personas que hayan ingresado con heridas de bala. El mismo procedimiento se repitió alrededor de las 14 sin resultados positivos, según pudo averiguar este medio.
“27 años en el mismo barrio”
“Vivo en mi casa desde hace más de 27 años, siempre en el mismo ba-rrio. Mis hijas se criaron ahí y vivo tranquilo”, comentó Casal, consultado sobre la seguridad en ese sector de City Bell.
El funcionario comenzó su carrera vinculado a la seguridad cuando en 1973, con 18 años, fue designado agente del Servicio Penitenciario Bonaerense. En 1987 pasó a la Subsecretaría de Justicia provincial. Su ingreso a la política fue en 1992, acompañando a Graciela Gianettasio en la Dirección General de Escuelas bonaerense. Asumió como ministro de Seguridad el 10 de diciembre de 2007.
El celular, la principal pista
Los esfuerzos de los investigadores de la comisaría Décima de City Bell y de la DDI están puestos ahora en dar con el paradero de los delincuentes. El celular secuestrado en la escena, perteneciente a uno de los delincuentes, es la pista más importante con la que cuentan, además de las huellas levantadas del arma que también se le cayó al mismo sujeto.
Consultada al respecto, la fiscal del caso, Virginia Bravo (foto), indicó que sobre el teléfono se están realizando las pericias correspondientes.
“Fue una entradera al voleo”
Voceros judiciales, policiales y el propio Casal fueron coincidentes al resaltar que el intento de robo no fue planificado.
“Fue un hecho realmente de los considerados entraderas al voleo", remarcó Casal. Y agregó: “Los delincuentes siempre esperan el momento propicio. Cuando uno abre la puerta, un descuido, una distracción. Por eso siempre digo que hay que tener cuidado y se lo aconsejo a los vecinos: el delito es transversal, no reconoce estatus. Soy un ciudadano más”.

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