Es por todos conocido que la violencia crece sin freno y que la población en general vive con miedo. Los hospitales públicos no escapan a esta realidad y se tienen que enfrentar, día a día, con el miedo, la violencia y la inseguridad que hace muy difícil llevar adelante la tarea de asistir a los enfermos. Se reclama una respuesta y el gobierno mira para otro lado.
Un reclamo de larga data
Para hablar acerca de la realidad zarateña en el hospital zonal, EL DEBATE dialogó con la Dra Patricia Guerrero quién comentó que “en realidad la problemática en el tema de la violencia es a nivel provincial no solamente local, se está reclamando la presencia policial desde mayo del 2013.
La gente está violenta, hay falta de recursos, de insumos, hace que la gente tenga que esperar más de la cuenta en la guardia y se genera violencia con el profesional que está a cargo de la guardia ese día. El día 10 de enero hubo un congreso de delegados en la CTA y ahí se decidió mandar esta carta y pedir urgentemente una reunión por este tema y por otras cosas, donde se encuentran las paritarias”.
La necesidad genera violencia
La Dra Guerrero explicó que “Zárate no está ajeno a lo que pasa en toda la provincia, no solamente por lo que pasa en los hospitales sino en la población en general, yo creo que la violencia que hay de robo, de asaltos es general en todos lados y la salud no escapa a eso, hay que entender que la gente, los enfermos que vienen en busca de una medicación y al ver que el hospital no se los puede brindar por falta de recursos, es entonces cuando la gente se pone violenta, hay que ponerse del lado del paciente y entender esa situación.
Por otro lado nosotros también queremos que la gente entienda que no es mala voluntad, ni falta de recurso solamente a nivel local sino que pasa a nivel de la provincia y se está pidiendo desde el 2013”.
Con respecto a la presencia de las fuerzas armadas la Dra Guerrero comentó “vemos que hay gente de seguridad que está trabajando acá, nosotros tuvimos una reunión hace tiempo con el director, con el municipio y con el comisario y como ayuda mandaron gente de la DPU pero fue por un tiempo porque se la necesita en otro lado y entonces la presencia policial acá no existe, hay botones antipánico pero tampoco hay un receptor que atienda”expresó con preocupación la Dra Patricia Guerrero

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