La actividad inmobiliaria en Formosa todavía no puede reponerse de las caídas permanentes en los niveles de operaciones concretadas debido a la cautela que toman aquellos que están a la espera de comprar un inmueble urbano o rural.
“El problema es el mismo desde que se impuso el cepo al dólar. Los dueños cotizan en dólares mientras que los compradores no pueden conseguir esa moneda al precio oficial y los precios se le disparan. Imagínese que una casa que cuesta 100.000 dólares, conseguir esa cifra en pesos en los bancos es cerca de 500.000 pesos, mientras que si debe conseguirlo en el circuito alternativo la cifra se va a poco más de 800.000 pesos”, explica el vendedor de una céntrica inmobiliaria.
En el mismo sentido, César Lazzarini, propietario de la inmobiliaria Lazzarini & Lazzarini expresó que “los niveles de operaciones dentro del casco urbano se mantienen. Teníamos expectativas que pudiéramos remontar la cantidad de ventas pero todavía hay mucha incertidumbre tanto del que compra como de quien vende por la cuestión cambiaria”.
Para evitar que se pare totalmente la actividad, los agentes deben apostar a que los dueños pesifiquen las cotizaciones. “Tratamos de convencer a quien quiere vender que cotice en pesos para agilizar las transacciones y muchos acceden porque quieren vender pero al mismo tiempo les aconsejamos reinvertir en otra propiedad porque el dinero se devalúa en forma rápida”, comenta Lazzarini, agregando que “antes alguien podía tener 6 meses o más su dinero en el banco y buscaba tranquilo qué comprar. Hoy eso es imposible”.
Otra alternativa de triangulación efectiva es la compra de terrenos como inversión futura. “Muchos compran terrenos loteados a largo plazo para sus hijos, nietos o para casas de fin de semana para mover la plata porque no se la puede tener sin que pierda valor”, graficó el empresario inmobiliario.
El problema de la
pesificación
A propósito de esta situación, un informe publicado en el portal especializado Reporte Inmobiliario, y referido a la pesificación del sector a causa del cepo cambiario impuesto por el Gobierno, planteó que “la compraventa en pesos sigue siendo una realidad difícil de sortear”.
Indicó, asimismo, que “si se compara el valor de un inmueble de hace dos años se podría inferir que hoy se debería disponer de 75% más de pesos para comprar la misma propiedad”. El análisis planteó que “nadie discute a estas alturas que el mercado inmobiliario sería mucho más sano si se pudiera operar para compraventas en pesos”.
“Pero luego de 16 meses de implementado el cepo cambiario se puede afirmar que por lo menos en la ciudad de Buenos Aires, en gran parte del Conurbano y en las principales plazas del país es difícil convencer a los propietarios de que olviden las cotizaciones históricas de sus propiedades en dólares”, agregó.
Según Reporte Inmobiliario, esta situación “causó un gran desfasaje para los precios si se piensan en moneda local” y señaló que “la cuenta es simple, un inmueble que hace exactamente dos años tenía un valor de mercado de U$S 100.000, estos dólares pasados a pesos representaban en ese momento unos 403.000 pesos argentinos”.
“Si a esos 100.000 dólares los transformamos en 90.000 hoy aceptando la mayor flexibilidad que podría mostrar el propietario en ceder a una quita de precio en base a lo complejo de concretar una venta en la actualidad”, consignó.
Comentá la nota