Mientras negociaba contrarreloj en el Capitolio, el presidente se comprometió a impulsar "este año" un proyecto para regularizar la situación de los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.
Familias enteras soportaron más de cinco horas de manifestación junto a sus hijos, que portaban pancartas pidiendo: "No dividan a mi familia" con las deportaciones. Otros agitaban cruces con los nombres de los muertos en su intento por llegar a Estados Unidos. Karn Saetong, un joven de origen coreano, aseguró no sentirse desanimado por el hecho de que la reforma de salud haya opacado la protesta de los inmigrantes, y afirmó que la votación en el Congreso no puede ser excusa para retrasar más aún la cuestión migratoria.
"Siempre va a haber algo. La salud, la economía, los empleos o el clima han estado retrasando esto año tras año, y Obama prometió que habría reforma migratoria y no ha cumplido su promesa", se quejó. Para Mallika Dutt, directora de la organización de derechos humanos Breakthrough, la coincidencia de fechas es una oportunidad para que "el gobierno comprenda que todo forma parte de una misma agenda progresista".
Desde la tribuna donde hablaron oradores como el senador demócrata Bob Menéndez o el líder religioso Jesse Jackson, el congresista Luis Gutiérrez –que en diciembre presentó en la Cámara baja una propuesta de ley para reformar el sistema migratorio– expresó que "la espera ha terminado; el momento es ahora". Sin embargo, ante la inminencia de los comicios para renovar toda la Cámara baja y un tercio del Senado en noviembre, muchos legisladores temen arriesgarse a impulsar el tema migratorio luego del desgaste causado por la reforma sanitaria. A ellos los manifestantes les recordaron ayer que, si la reforma migratoria no avanza, "va a haber un montón de gente muy enojada en las próximas elecciones". (DPA)
Netanyahu verá a Obama sin haber retrocedido con las colonias
Para tratar de superar la crisis abierta por el anuncio de nuevas construcciones en un barrio judío de Jerusalén Este, el presidente norteamericano Barack Obama recibirá mañana al premier israelí, Benjamin Netanyahu. El gobernante derechista partió anoche hacia EE.UU., después de reunirse en Jerusalén con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon (foto), y de reafirmar su política a favor de las colonias. Ante su Consejo de Ministros, Netanyahu declaró ayer que "construir en Jerusalén es para nosotros lo mismo que hacerlo en Tel Aviv".



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