La decisión del gobierno italiano de dar permisos de residencia temporales a miles de tunecinos, que los habilitan para circular por cualquiera de los países del bloque sin necesidad de visas, enfureció a Francia y Alemania.
Diferencias en torno a los norafricanos que llegan a Europa en busca de una nueva vida están agravando las divisiones entre algunas de las naciones más poderosas del Viejo Mundo y poniendo nuevos obstáculos al sueño de una Europa unida.
Desde enero, unos 26 mil tunecinos huyeron de su país y recalaron en Italia, donde las autoridades dicen que la carga que representan debe ser compartida por las 27 naciones de la UE. En una medida inusual, Italia les dio a muchos permisos de residencia temporales, que los habilitan para ir a cualquiera de los países del bloque sin necesidad de visas. La actitud italiana enfureció a Alemania y Francia, ex potencias coloniales a las que fueron muchos de los tunecinos para reunirse con familiares.
Nadie cede y las tensiones aumentan. El domingo la policía francesa detuvo un tren que transportaba tunecinos, en lo que fue visto como afrenta contra la visión de un continente unificado, sin límites. El lunes hubo una enorme presencia policial francesa en la frontera con Italia y los agentes revisaban diligentemente los pasaportes de todos los tunecinos, asegurándose de que tuviesen medios para mantenerse en Francia.
En Alemania, que está separada de Italia por Austria y Suiza, un vocero del Ministerio del Interior, Jens Teschke, dijo que se “observará más de cerca” a la gente que ingresa al país, aunque no dio detalles. Aclaró que no hay controles formales en las fronteras donde no se requiere visa.
El gobierno de Baviera –la provincia fronteriza con Austria– dice que se intensificaron un poco los controles fijados cuando se eliminó el requisito de visa y que hay una vigilancia un tanto más fuerte de carreteras y estaciones.
“Es fácil para Italia ser generosa con los territorios de otros pueblos”, declaró Christian Estrosi, alcalde de Niza, ciudad francesa próxima a la frontera con Italia y prominente miembro del partido conservador del presidente Nicolas Sarkozy. “¿Cuáles son las consecuencias de esto? Italia, en nombre de la UE, le ha hecho una increíble oferta de esperanza” a los inmigrantes norafricanos, señaló. “Eso es inaceptable.”
Francia justificó la detención del tren procedente de Italia aduciendo que viajaban elementos que podrían alterar el orden público. Agregó que respetará los permisos de residencia emitidos por Italia si los inmigrantes demuestran que tienen dinero para mantenerse.
Un portavoz de la UE, Michele Cercone, dijo que los franceses tienen derecho a impedir el ingreso de los inmigrantes porque los permisos de residencia temporal no constituyen un pasaporte europeo ni una visa, ni dan derecho a moverse libremente entre las naciones del bloque. Los pactos existentes señalan que la policía puede hacer inspecciones en la frontera siempre y cuando no sean sistemáticas. Y puede impedir el ingreso de personas por razones de seguridad, según Cercone. <
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