Iniciaron controles de edificios y reina la incertidumbre

Nadie sabe cuánto puede demorar. En el Rectorado esperan que esta semana ya se pueda empezar a trabajar en algunas dependencias. Estudian una nueva demanda contra Kuchen y en la Subsecretaría de Trabajo analizan si les corresponde actuar.

Los pasillos vacíos, las caras que denotan incertidumbre, el inocultable dolor por la muerte del alumno Fernando Reynoso y la bronca porque no hubo previsión que evitara la tragedia, era el panorama con el que puede describirse lo que se vivía ayer en los edificios de la Universidad Nacional de San Juan, que atraviesa por una de sus mas terribles crisis devenida de la inseguridad que quedó al descubierto con el luctuoso suceso.

En las escuelas preuniversitarias y en las facultades, los técnicos mirando los tableros y las instalaciones eléctricas y esperando que los bomberos les digan que deben hacer para que les habiliten los edificios. Mientras los que pasan y miran la escena repiten sin cesar: "ahora se mueven… porque no lo hicieron antes de que se muriera el chico…"

La Universidad Nacional de San Juan tiene suspendidas todas las actividades por una resolución que el rector Benjamín Kuchen sacó el sábado pasado para evitar que el juez de faltas Enrique Mattar clausurara los edificios.

La paralización no tiene un plazo definido, ya que los bomberos, por disposición del juez, deben revisar las instalaciones en todas las dependencias y exigir las tareas de reparación, instalación de disyuntores y adecuación a niveles de seguridad aceptable al rectorado.

Después que los trabajos se realicen y que bomberos los apruebe, recién se extenderá una habilitación para funcionar y a partir de allí podrán reanudarse las actividades. Será de a poco y en la medid que todo quede como debe ser… como debió ser siempre, sin necesidad de que Fernando Reynoso pagara con su vida.

Mientras tanto, algunas facultades, como la de Ciencias Sociales, informó mediante un comunicado que seguirá la inactividad hasta que "las autoridades competentes terminen los controles", al tiempo que avisó que "se reprogramarán las fechas de exámenes" para quienes debían rendir.

En los empleados de la UNSJ, la incertidumbre sobre su futuro no tiene límites, en la medida en que corren versiones como que "no se puede liquidar sueldos" o que "no hay plata para que hagan los arreglos y esto puede durar mucho tiempo", pero, aunque desde la Universidad nada se informó al respecto, se sabe que el anhelo es que las actividades se puedan ir retomando esta misma semana.

Controles y la justicia

Extraoficialmente, se conoció ayer que las máximas autoridades de la Subsecretaría de Trabajo de la provincia, analizaba los alcances de la Ley 19.587 de Higiene y Salubridad laboral para ver si tenía actuación habilitada para ocuparse de que, al menos de ahora en mas, la seguridad de los casi 4.000 empleados de la UNSJ esté garantizada.

La traba parecía ser la Ley 24.557 que establece el ámbito en la Superintendencia de Riesgos de Trabajo y algunos profesionales de la repartición opinaban que "para actuar es necesario que la Superintendencia lo pida".

De todos modos, como en el texto de la resolución del rector, está implícitamente reconocido que hay riesgos en los edificios universitarios, los abogados analizaban ayer que pasos se van a seguir sobre el tema.

Finalmente se conoció que probablemente hoy o mañana se presente ante el Juzgado Federal de San Juan, se presente una denuncia por mal desempeño de funciones contra el rector Kuchen.

Profesionales que trabajan en la argumentación de la denuncia, dijeron que evaluaban si la presentación involucraría también a la figura de otras autoridades universitarias, como el secretario de Obras y los decanos.

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