El titular de la FIA, Juan Carlos Carola, inició un expediente por la situación de las napas subterráneas del Butaló. Advierten que hay riesgo de “colapso”.
La Fiscalía de Investigaciones Administrativas inició un expediente por la situación de las napas subterráneas que afectan la infraestructura y las viviendas particulares del barrio Butaló. Ya fue citado un profesional que asistió a la comisión vecinal y que en una reunión advirtió de un riesgo de “colapso” por la situación de las napas.
La intervención de la FIA se produjo a raíz de una nota publicada en la edición de El Diario del viernes 14 de noviembre en la que se detallaba el impacto de las napas subterráneas en ese barrio santarroseño. Además, El Diario reveló que en varios edificios públicos (la UNLPam, el ISS, el Banco de La Pampa) se realiza bombeo de los subsuelos para sacar el agua que se acumula.
El agravamiento de la situación de las napas subterráneas se produce sin que se inicie un estudio por parte de la Administración Provincial del Agua (APA), una de las promesas que recibieron los integrantes de la comisión vecial del Barrio Butaló. Sus integrantes son quienes reciben las inquietudes, las quejas y las emergencias que provocan las napas a pocos centímetros del nivel del suelo.
La comision vecinal organizó el pasado 7 de noviembre una reunión en la escuela Nº 27. Precisamente, a esa reunión asistieron el geólogo Jorge Tullio (uno de los profesionales de la UNLPam más reconocidos en el tema de aguas subterráneas) y la licenciada María Dalmasso. El primero advirtió del riesgo de colapso por la situación revelada, además de los casos puntuales de los que dieron cuenta los vecinos.
En rigor, los vecinos mencionaron en esa reunión (según informó el presidente de la comisión vecinal Walter Bernal) su intención de que intervenga la FIA, a cargo del abogado Juan Carlos Carola. Pero los integrantes de la comisión buscaron calmar el ánimo de los vecino y pidieron una semana más de gestión para obtener respuesta de los organismos, en particular del APA.
La solución que recomiendan los técnicos es un bombeo para deprimir la napa. El estudio de suelo y de la ciudad pretendería determinar cuál es el origen del crecimiento de la napa. Pueden ser pérdidas de la red de agua potable, y de las cloacas. También el menor uso de auga de pozo, por el uso del acueducto (la alternativa menos probable). Pero no hay explicación técnica confiable, porque no se realizaron los estudios pertinentes.
Los problemas -informados en la mencionada reunión- en el barrio Butaló son: 1) a una vivienda de la calle Ferrando se le partió el piso del garaje y el comedor; 2) Jarillas: una vecina tiene el problema de que le brota agua por el piso y tiene humedad en las paredes; 3) hay hundimiento de las calles en Jarillas y Pardó; 4) en algunas casas uno zapatea arriba del piso y suena hueco; 5) Gatica y Chilladora: a otra casa le brota agua del piso; 6) los badenes de Ferrando y Macachín, Mistral y Macachín y Catriló y Álvarez se están hundiendo.
Los vecinos cruzaron notas con la Municipalidad y la APA. Hace unos años, el geólogo Jorge Tullio realizó un informe preliminar detallando la situación: el crecimiento de las napas debía controlarse con la depresión, a través de un bombeo. De hecho, para salir de la emergencia y realizar la obra de Jubete, hubo un intenso bombeo.
Con la reaparición de los problemas, el director de Agua y Saneamiento, Nicolás Echeverría, remitió una nota a la Comisión Vecinal el 27 de marzo de 2013 en la que explicó que los problemas existentes no estaban originados en la incumbencia municipal. Y remitió a los vecinos a pedir la ayuda de la Administración Provincial del Agua, ya que la Ley 773 de creación de la APA establecía la incumbencia del organismo.
El 2 de agosto de 2013, el administrador Miguel Díaz dijo que el tema de la napa era parte de la autonomía municipal y que tenía plenas facultades para resolver ese problema. Pero que aun así iban a conseguir los fondos para realizar los estudios de suelo y nivel de napas.
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