Ayer la empresa que resultó adjudicataria comenzó los trabajos correspondientes a la tercera etapa de la obra de reconstrucción de la Escuela Nro. 17.
"La gente que se encuentra hoy -por ayer- se encargará de la parte de agua y electricidad y en los próximos días vendrán quienes se ocuparán de la albañilería para colocar las aberturas interiores que ya están en Azul", informó a este diario el presidente del Consejo Escolar, Oscar Alabart.
No obstante, aclaró que "si bien había un pacto entre la Dirección General de Escuelas y la empresa de que en el día de hoy iban a estar depositados los 420.000 pesos, hasta el momento no ocurrió".
Al tratarse de la última instancia de esta ansiada obra, estimó que "si bien hay un contrato de alquiler con el Colegio Inmaculada por tres años, cuando lo autoricen las autoridades educativas, estaríamos en condiciones de que se trasladen los alumnos durante este ciclo lectivo".
En tal sentido, especificó que "ya está pedido todo el mobiliario nuevo. La provincia hace dos años que no está entregando, pero en este caso especial hablé con las autoridades pertinentes para que comprometan la partida necesaria y los chicos tengan los muebles para poder habilitar la escuela".
Aprobaron los cupos solicitados para el SAE
Por otra parte, el presidente del Consejo Escolar se refirió a la situación de Azul con relación al Servicio Alimentario Escolar (SAE).
"Estamos muy bien y los chicos están recibiendo las raciones correspondientes y con un plus debido a un trabajo intenso que realizó no solamente el Consejo Escolar, sino también los proveedores y las comunidades educativas de las distintas escuelas, lo que nos permitió un ahorro que es destinado al SAE", dijo.
Justamente ayer Alabart recibió la aprobación del 95 por ciento de los cupos solicitados por el Consejo local con el aval de Jefatura de Inspección.
En la actualidad se invierte un peso por chico para desayuno y merienda, y tres pesos para el almuerzo.
En Azul concurren al SAE alrededor de 1.700 alumnos que comen, y más de 5.500 que toman desayuno o merienda. En el nivel secundario concurren alrededor de 300 chicos, de los cuales algunos desayunan y otros comen.
Alabart señaló que "desde el 2008 a la fecha hemos tenido una disminución del 20 por ciento de la demanda para el servicio alimentario".
Sin embargo, comentó que "lo que siempre notamos también es la diferencia que hay entre la demanda de almuerzo en época de clases y las escuelas de verano".
Al respecto, explicó que "este programa fue creado para chicos realmente necesitados y no como una manera de atraer chicos a la escuela. Ahora, si hay 1.700 chicos que están almorzando desde marzo hasta el 15 de diciembre, y en verano se les ofrece a esos mismos alumnos el desayuno y el cupo baja a 500 ó 600".
Por eso puntualizó por último que "en eso se basan las charlas que tenemos con la provincia porque cómo justificamos esta diferencia".
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