El presidente de la cadena de hoteles Amerian habló sobre su experiencia en el sector hotelero y en la construcción. Contó por qué crecen estos establecimientos y la difícil tarea de ser empresario en el país.
El que recuerda el vínculo personal con Santiago y habla, sentado en uno de los recién estrenados sillones del Amerian Carlos V en las Termas de Río Hondo es el Ing. Martín Amengual. Este empresario es la cuarta generación de una familia de ingenieros civiles. Y, a la vez, es el presidente de la empresa Ambiente SA, que opera la cadena de hoteles Amerian de 4 y 5 estrellas y Merit, otra cadena hotelera pero de 3 estrellas.
La cadena Amerian, en poco tiempo contará con 15 hoteles franquiciados en todo el país. Es, además, el presidente de la cordobesa Fundación Mediterránea y el titular de la constructora y desarrolladora Regam, una de las más importantes de Córdoba.
Amengual, habló con EL LIBERAL esta semana y dio varias definiciones sobre el devenir empresario en el país.
¿Cómo comenzó su carrera? ¿Cuál fue su primer trabajo?
Me recibí de ingeniero civil en el año 71 y a partir de ahí me interesé en seguir mi carrera, me gustaba. Mi padre me dio una buena mano para empezar, empezamos a trabajar en construcción en obra pública, privada, de terceros y luego desarrollos inmobiliarios. Pero siempre mirando en un segmento que nos llamaba la atención que la Argentina tuviera una falta más que cuantitativa, cualitativa en la hotelería. Por eso decidimos en un momento dado hacer el lanzamiento del Amerian Córdoba Park y ahí nos iniciamos hace ya 24 años con esta nueva empresa Ambiente SA donde creció como hemos crecido con una marca que es importante.
¿Qué diferenció a esta cadena de otras?
Lo primero que nos dimos cuenta es que loa argentinos tenemos una idiosincrasia muy particular con lo que nos vendían enlatado de afuera. Aquello no era muy apto para lo de acá, entonces decidimos que esto podía ser una cadena. Seguimos con la constructora y aparte con una empresa desarrollista que es otra empresa que se dedica a los desarrollos inmobiliarios. Son tres empresas del grupo que funcionan bastante bien.
¿Qué necesita el empresario: el olfato, la idea, el dinero?
Las ganas. Yo a esa pregunta me la hice muchas veces en las más diversas personalidades que son exitosas como empresarios y no tienen un denominador común salvo las ganas, el empuje por hacer cosas, eso es lo importante porque es probable que uno se equivoque, como todo el mundo. Lo que hace la diferencia son las ganas porque en los fracasos el empresario comienza a hacer cosas, no se desanima. El denominador común de todos los empresarios son las ganas de hacer, de no rendirse, de estar siempre dispuesto a emprender cosas nuevas. Después hay personalidades que son más autoritarias, menos autoritarias, más inteligentes, menos pero el denominador común son las ganas de hacer.
¿Su papá ya tenía una constructora cuando se recibió?
Yo soy la cuarta generación de ingenieros civiles, mi papá se dedicó a la ingeniería civil de joven y luego a la parte agropecuaria, pero como era ingeniero civil y sabía lo que había que hacer, yo cuando recién me recibí, él me encarriló. Esa fue la gran ayuda, tenía su conocimiento y su respaldo, no es lo mismo empezar así que sin nada.
¿Es difícil emprender en la Argentina con los ciclos económicos profundos que tiene?
Es difícil, sin duda. Pero a eso hay que priman diferentes hipótesis, algunas más audaces, otras menos audaces, yo, siempre en particular con estas alternancias cíclicas, tanto que parecen predecibles, con ese tipo de alternancias no hay que dar el tranco más largo que lo que da. No dar el tranco, porque si te quedas en la mitad del río te puedes hundir, hay que moverse con cierto grado de prudencia para no tener una catástrofe. Podés en esas audacias, hay empresarios amigos que han tenido suerte, pero otros se han pegado grandes fracasos con la extralimitación de su expectativas.
O sea, hay que tener un cuidado en las decisiones…
La Argentina crece en forma muy irregular, eso hay que tener en cuenta y esto le pega a uno en cualquier momento, por eso no hay que estar más jugado en ese momento que el back up que uno tiene de respaldo. No poner los huevos en la misma canasta ni jugarse tanto a determinadas condiciones que uno puede intuir que se pueden dar. Por ejemplo en nuestro país no hay riesgo de una enorme devaluación, en la Argentina pasamos enormes devaluaciones de la noche a la mañana y esto a uno lo alerta a tener más precauciones de no endeudarse en moneda extranjera, de manera que estas son las cosas que uno puede ir aprendiendo, pero en definitiva también la Argentina es un país de oportunidades, en diez años ha tenido un crecimiento muy importante, creció más que Brasil en los últimos 10 años. Mal que la gente no lo reconozca es la verdad y pese a que somos desordenados es la realidad y eso en la Argentina también lo percibimos y hay que aprovecharlo.
¿La característica de la cadena es que los empresarios que la componen son todos argentinos?
Todos argentinos. Y además lo que transmitimos es que la verdad, intentamos, aunque por supuesto algunos asociados quieren imponer su propia personalidad, pero nosotros intentamos transmitir lo que entendemos como idiosincrasia argentina en hotelería, que es marcada. Un argentino no va a un hotel en las afueras de la ciudad, por ejemplo, porque nos gusta estar en el centro. Las ciudades argentinas tienen los centros urbanos, son normalmente los centros donde hay vida nocturna y nos gusta participar de esa vida nocturna, del lugar donde visitamos. Es muy difícil que un turista argentino, corporativo, llegue a un lugar, coma en un hotel y se vaya a dormir. El turista argentino baja y quiere salir a ese entorno de ciudad que rodean los centros. Entonces esta propuesta lleva ya una serie de condicionamientos que hay que adaptarlo a la hotelería.
¿Cuáles son por ejemplo?
El hotel tiene que ser céntrico, tiene que tener determinadas características, todas estas pautas lo hemos ido seleccionando y es lo que transmitimos, cuáles son las experiencias, errores que no hay que cometer, nos centramos en interpretar nuestra idiosincrasia que claramente es distinta a la del resto del mundo. Hay otras ciudades, como digo en Estados Unidos, los centros a la noche mueren, si vienen a traernos una propuesta de hoteles en Estados Unidos, no tiene nada que ver con la Argentina. Allá se van, llegan, comen en el hotel lo que hay y se acuestan a dormir, se olvidan del centro. Nosotros no hay forma de que se queden adentro del hotel en la Argentina, quieren salir, esa es una de las partes centrales de toda una estrategia de hotelería que es distintiva del resto. Así como ésta, hay varias más, lo que transmitimos es esto, es el conocimiento y la experiencia de todos estos 20 años que cumplimos ahora de la apertura del primer hotel Amerian.
Desde la creación, abrieron más de uno por año, o sea que la propuesta estaba bien orientada…
Sí, creo que sí, porque en realidad casi todos nos escuchan, algunos tienen su preferencia, porque sienten que el hotel es una especie de anhelo personal también, les quieren dar su toque. Pero mientras reciban nuestro consejo y nos elijan, en absoluto nos limita. Sin dudas ha sido exitoso, la verdad que nos buscan, abrimos la semana pasada en Villa María, estamos por cerrar por otros dos en Río Gallegos y en Mendoza en los próximos 20 días. Hay dos propuestas también, de manera que están en construcción en Río Cuarto y en Rafaela, dos ciudades pujantes del interior, lo mismo que Villa María, de manera que es una cadena que creemos que va a tener una presencia nacional de norte a sur y este a oeste en poco tiempo.
determinadas características, todas estas pautas hemos ido seleccionando y es lo que transmitimos, cuáles son las experiencias, errores que no hay que cometer, nos centramos en interpretar nuestra idiosincrasia que claramente es distinta a la del resto del mundo. Hay otras ciudades, como en Estados Unidos, los centros a la noche mueren, si vienen a traernos una propuesta de hoteles en Estados Unidos, no tiene nada que ver con la Argentina. Allá se van, llegan, comen en el hotel lo que hay y se acuestan a dormir, se olvidan del centro. Nosotros no hay forma de que se queden adentro del hotel en la Argentina, quieren salir, esa es una de las partes centrales de toda una estrategia de hotelería que es distintiva del resto. Así como ésta, hay varias más, lo que transmitimos es esto, es el conocimiento y la experiencia de todos estos 20 años que cumplimos ahora de la apertura del primer hotel Amerian.
Desde la creación, abrieron más de uno por año, o sea que la propuesta estaba bien orientada…
Sí, creo que sí, porque en realidad casi todos nos escuchan, algunos tienen su preferencia, porque sienten que el hotel es una especie de anhelo personal también, les quieren dar su toque. Pero mientras reciban nuestro consejo y nos elijan, en absoluto nos limita. Sin dudas ha sido exitoso, la verdad que nos buscan, abrimos la semana pasada en Villa María, estamos por cerrar por otros dos en Río Gallegos y en Mendoza en los próximos 20 días. Hay dos propuestas también, de manera que están en construcción en Río Cuarto y en Rafaela, dos ciudades pujantes del interior, lo mismo que Villa María, de manera que es una cadena que creemos que va a tener una presencia nacional de norte a sur y este a oeste en poco tiempo.
¿Por qué la cadena se llama Amerian?
Es una buena pregunta. Cuando teníamos que encontrar un nombre, la verdad que parecía una cosa tan simple. Pero cuando nos pusimos a discutir entre todos los que podemos participar y a pedir opiniones, se hizo dificilísimo encontrar un nombre que tuviera algunas virtudes. Por ejemplo que no pareciera ni muy localista ni tampoco extranjero y que se pronunciara más o menos parecido en los diferentes idiomas, de manera que al final de no encontrar alguien supo que hay máquinas que dan nombres, que tiran nombres, en serio. Buscamos una de esas máquinas y largó como 500 nombres, que no significan nada en el idioma castellano.Pero tenía esa necesidad de que fuera no identificable ni con una región ni con un país y que hubiera una pronunciación similar en cualquier idioma. Así que quedó Amerian, que creo que es un nombre apropiado.l
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