El Ingeniero Hidráulico y docente universitario, Pedro Agabios, marcó un contrapunto con el informe de la catástrofe climática del 2 de abril, elaborado por la facultad de Ingeniería de la UNLP para la presidencia de la Nación, al considerar que promueve obras de alcance insuficiente sobre fenómenos como el que se vivió.
En esta línea sostuvo que "absolutamente nadie puede prever una cosa que no sucedió nunca. Es decir, es como que yo ahora previera un terremoto en la ciudad de La Plata, no sucedió nunca. ¿Cómo lo voy a prever?"
El especialista, a cargo dela Dirección Provincial de Saneamiento y Obras Hidráulicas (DiPSOH) a mediados de los '90, y ex profesor de la cátedra de Aprovechamiento de Recursos Hídricos de la facultad de Ingeniería -la misma que trabajó ahora para el Gobierno Nacional-, cuestionó el informe en una referencia a la presunta disminución del ritmo de trabajos encarados a partir de 2002 en la cuenca de arroyos de la región de La Plata, Berisso y Ensenada: "Leí el párrafo y no sé a qué se refiere realmente. Puede ser que esté mal informado, pero por lo que yo recuerdo en materia de desagües, se hizo un conducto que viene por la calle 19 desde 45 a 51", dijo y añadió que "otra obra que se hizo fue un cuenco en la avenida 31, en 131, del otro lado de la vía; un conducto para mitigar un poco las inundaciones de Los Hornos y ya vimos lo que sucedió. Ese tipo de obras es para otro tipo de lluvias, no para esto", señaló Agabios.
"Hay que hacer obras más grandes"
Con respecto a las propuestas del informe, el ingeniero señaló que "hay que hacer obras, para mi modo de ver, más grandes que las que cita la Universidad, porque la Universidad no plantea obras simplemente. No, es un diagnóstico. Analiza los proyectos que ya están. A mi modo de ver, hay que ir más arriba todavía, un poco más grandes las obras. Yo estoy de acuerdo que una lluvia de diez mil años no la maneja nadie, diez mil años debe ser el diluvio universal, no tengo idea. Pero si esa lluvia que cae una vez cada 25 años, habría que poder manejarlo. Y si puedo manejar la de 25, cuando me caiga la de 100 me va a producir un daño menor".
Sobre la asistencia a vecinos en medio de la crisis provocada por la catástrofe, que el informe encargado por la Presidencia, define como "caótica", el ingeniero Agabios aclaró que "de entrada nos dimos cuenta de eso. Que los que salían a ayudar realmente eran los vecinos. Lo que pasa que sorprendió a todos. Los vecinos salieron a ayudar porque son los que estaban adentro del tema, adentro del problema.
Sobre las responsabilidades de asistencia de los diversos estamentos del Estado, el estudio de la UNLP señala que el decreto 1697 del 2004 establece que la Dirección Nacional de Protección Civil debe "implementar acciones para prevenir, evitar, disminuir o mitigar los efectos de desastres naturales o causados por el hombre". Ese organismo no intervino.
También detalla sobre la Ley de Seguridad Interior que faculta al gobierno Provincial a "convocar cuerpos policiales y fuerzas de seguridad del Estado Nacional para dominar estas situaciones".
El estudio, que fue elaborado en 45 días, incluyó la implementación de un modelo matemático con el fin de reproducir la situación del trágico evento climático, ocasionado por precipitaciones de carácter extraordinario. Esto permitió cuantificar la incidencia de las obras (existentes y previstas por los organismos) sobre los niveles de anegamiento.
"Los resultados obtenidos indicaron que la influencia de estas es poco significativa ante un evento como el mencionado. Ello es consistente con el hecho de que la tormenta registrada ese día excedió ampliamente a la que habitualmente es utilizada para el diseño de las obras".
En otros puntos significativos el estudio indica que "en la cuenca del Arroyo del Gato, las simulaciones matemáticas permitieron evaluar que las obras últimas proyectadas producen mejoras que no son de significación". En suma, no hubiesen morigerado el efecto de la extraordinaria descarga de lluvia sobre la región de la capital Provincial.
Del mismo modo, "el análisis sobre la sensibilidad de los porcentajes de área impermeable mostró que, para la lluvia motivo de este estudio, la permeabilidad de la superficie de la cuenca no tiene influencia significativa en los niveles alcanzados por las aguas".
En tanto, -prosigue el informe de los especialistas- "con respecto al funcionamiento de los sumideros, se evaluó que, si el 90 % de ellos se hubiera encontrado obstruido, para lluvias del orden de la del 2 de abril, ni los niveles ni la superficie inundada hubieran tenido variación significativa".
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