El Gobierno ya perdió una batalla judicial contra ATE, que es más fuerte y tiene más experiencia en las batallas gremiales. En el medio, logró que los dos gremios, históricamente enfrentados, se unieran. Por Javier Polvani.
Para la administración provincial, el hecho de que existan algunos médicos con sueldos superiores a los del mandatario y que otros perciban más de $5.000 por trabajar 24 horas semanales, es un arma para deslegitimar socialmente la protesta de los médicos. En ese escenario, un gremio enemigo histórico del gobierno como ATE fue olvidado por el discurso oficial mientras toda la artillería se descargó sobre la asociación de los médicos.
Pero no sólo son las mejores condiciones para el ataque gubernamental las provocadoras de la concentración de la atención de los funcionarios sobre AMPROS y del olvido de ATE. El gremio de los estatales en su rama Salud ya fue blanco predilecto de la administración jaquista, aunque al final de una larga batalla que transitó los tribunales provinciales el sindicato consiguió que la Suprema Corte privilegiara el derecho de huelga por sobre la obligación de cumplir con servicios mínimos, como quería imponerle el Gobierno.
ATE es más fuerte y tiene más experiencia en la pelea gremial que AMPROS, esta es la otra clave para que el Gobierno se decidiera a ir a fondo en la guerra contra los médicos. Pero el esfuerzo de Jaque y sus funcionarios por aislar a los profesionales de los representados por ATE en Salud provocó algo inesperado: los dos gremios que estaban fuertemente distanciados entre sí, más algunas entidades con afinidad, compartirán una manifestación contra el gobierno el jueves.
A las 10, se concentrarán en el hospital Central y marcharán hasta la Casa de Gobierno. Raquel Blas, titular de ATE, e Isabel Del Pópulo, de AMPROS, mantenían diferencias que aparecían irreconciliables hasta que el enemigo (Jaque) provocó la unidad. Se sumará a la protesta el gremio de los Judiciales, encabezado por Carlos Ordóñez, entre otros sindicatos.
Los afiliados a AMPROS desembocaron en un durísimo plan de lucha, actualmente se está desarrollando una medida que incumbe nueve días de huelga, fundamentalmente porque el gobierno se niega a cumplir con el convenio colectivo de trabajo que fue homologado en 2007. Jaque acusó de “ irresponsable” a su antecesor, Julio Cobos, por homologar un compromiso imposible de cumplir con el presupuesto estatal, del cual el 10% se lo lleva el Ministerio de Salud, unos $850 millones (80% va a parar a sueldos).
Como reveló este medio, la embestida oficial contra los médicos ya transita su tercera fase. Las dos anteriores no sólo fracasaron, sino que caldearon más los ánimos de los médicos y fortalecieron la medida de fuerza, que alcanzó niveles altísimos de acatamiento.
Para entender más sobre este conflicto:
Cómo fue que Jaque enfureció a los médicos.
Jaque redobló el ataque a los médicos.
El gobernador amenazó con atacar la caja de AMPROS para frenar el paro


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