Walter BrownLa presión inflacionaria devuelve a escena las viejas peleas que arrastra el gobierno kirchnerista, potenciadas por el escenario electoral 2011.
Una vez más, empresarios, consultores económicos y medios aparecen marcados como los culpables de un mal que la administración nacional solo ha alimentado con el fuerte incremento del gasto y una emisión descontrolada.
El fuerte aumento del Costo de Vida asoma como una de las principales amenazas para la reelección presidencial. Históricamente, el factor económico ha sido decisivo en el pensamiento del votante a la hora de ingresar al cuarto oscuro. Y la erosión que ocasiona el incremento de precios en el poder adquisitivo pone en riesgo la suerte kirchnerista ante las urnas.
El inicio de la paritaria docente marcará hoy el pulso de la presión que los salarios trasladarán sobre la inflación. Y aunque se impida que las empresas consideradas opositoras establezcan aumentos, que las consultoras privadas desarrollen con normalidad sus propias mediciones o que los medios divulguen los datos de la inflación real, el reclamo de subas salariales estará atado a lo que dicte el bolsillo. El índice de los supermercados, que usa la CGT, mide por arriba del 25% y el de los docentes, 35%. Muy lejos, de lo que mide el Indec.
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